El acuerdo de paz que se firmará hoy entre el gobierno de Colombia y las FARC pondrá fin a más de medio siglo de conflicto armado en Colombia, lo que nos urge a hacer un repaso sobre los años de vida de las FARC hasta ahora.

 

La guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ha sido la más numerosa de su país y la más antigua de América Latina. Llegó a tener más de 20.000 integrantes. Operando en 25 de los 32 departamentos de Colombia.

 

 

Fundada en 1964 por líderes campesinos que habían sufrido en sus familias o comunidades el impacto de matanzas. Encabezadas por Pedro Antonio Marín, o “Manuel Marulanda Vélez”, más conocido como “Tirofijo”, quien sentó las bases de la organización junto con el dirigente obrero petrolero Luis Morantes, alias “Jacobo Arenas”.

 

Su nacimiento se remonta a una operación lanzada el 27 de mayo de 1964 en Marquetalia, localidad del departamento del Tolima, donde un grupo de comunistas y liberales armados, entre ellos “Tirofijo”, intentó frenar una ofensiva del Ejército para poner fin a la comunidad campesina autónoma que regía allí.

 

Vinculada al Partido Comunista pro soviético, esta guerrilla creció lentamente en los años sesenta y setenta, experimentando un gran auge desde comienzos de los ochenta con el incremento de zonas de influencia en toda Colombia impulsado por el negocio del narcotráfico.

 

Fueron años de enfrentamientos con los agricultores de coca y mariguana, así como con los narcotraficantes quienes se oponían a pagar los impuestos, sustento de vida de las FARC, a la excesiva extorsión y al secuestro.

 

Posteriormente, cambió su estrategia, de la toma armada de municipios al secuestro de políticos, militares y policías para canjearlos por medio millar de guerrilleros presos.

 

En 1984 las FARC lanzaron el partido político: Unidad Democrática, al tiempo que negociaban un acuerdo de paz con el gobierno. En esos cuatro años fortalecieron y duplicaron sus fuerzas militares.

 

Las FARC, que desde finales de 2012 mantuvieron diálogos de paz en La Habana con el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, que concluyeron el 24 de agosto pasado con un acuerdo de paz definitivo, fracasaron en otros intentos con ejecutivos anteriores.

 

Hubo conversaciones con el mismo fin durante los mandatos de Belisario Betancur (1982-1986), Virgilio Barco (1986-1990), César Gaviria (1990-1994) y Andrés Pastrana (1998-2002), todas sin resultados.

 

En agosto de 2007 el presidente venezolano Hugo Chávez aceptó mediar entre el Gobierno colombiano y las FARC para el canje de 45 secuestrados por cerca de 500 guerrilleros presos, mediación que fue cancelada en noviembre por su homólogo Álvaro Uribe.

Poco después la guerrilla anunció la liberación, “como desagravio” a Chávez, de la exparlamentaria Consuelo González, la excandidata a la Vicepresidencia Clara Rojas y el hijo que esta tuvo en cautividad.

 

Rojas y González fueron liberadas el 10 de enero de 2008, y el 27 de febrero la guerrilla entregó a otros cuatro excongresistas.

 

Ese año tuvo lugar una de las operaciones más espectaculares del Ejército contra las FARC que puso fin al secuestro de otras quince personas: la excandidata presidencial Ingrid Betancourt, quien fuera secuestrada en 2002, tres estadounidenses y once militares y policías.

 

Desde que en marzo de 2008 falleció “Tirofijo”, por causas naturales según la guerrilla, las FARC sufrieron importantes bajas. El día 1 del mismo mes, su segundo, Luis Edgar Devia, alias “Raúl Reyes”, murió en una operación militar contra un campamento guerrillero en territorio ecuatoriano.

 

Ya con Santos como presidente, las FARC recibieron varios golpes históricos. El 23 de septiembre de 2010 fue abatido su jefe militar, “Mono Jojoy”; el 4 de junio de 2011 cayeron Alirio Rojas Bocanegra, alias “el Abuelo”, y otros dos cabecillas; y el 4 de noviembre de 2011 un operativo militar terminó con la vida del jefe máximo de la organización, “Alfonso Cano”, quien fue sustituido por Rodrigo Londoño Echeverry, alias “Timochenko”, quien es el líder actual de las FARC.

 

El 6 de diciembre de 2011, diez días después de que las FARC asesinaran a cuatro rehenes durante una operación militar, hubo marchas masivas de ciudadanos pidiendo el cese de los secuestros y la violencia.

 

La guerrilla declaró entonces su intención de proseguir con las liberaciones unilaterales de secuestrados y el 26 de febrero de 2012 anunció su renuncia al secuestro con fines de extorsión y la liberación de los últimos 10 militares y policías “canjeables” que mantenía como rehenes, lo que ocurrió el 2 de abril del mismo año.

 

De acuerdo con datos de la ONG “País Libre” las FARC seguían teniendo cautivos a más de 400 civiles.

 

Entre febrero y agosto de 2012, el Gobierno y las FARC celebraron encuentros secretos en Cuba que dieron lugar a un acuerdo para abrir un proceso de paz. La mesa de negociaciones se instaló el 18 de octubre en Oslo y ambas partes iniciaron formalmente el diálogo el 19 de noviembre en La Habana.

 

El 29 de agosto de 2016 entró en vigor el alto el fuego definitivo entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla que puso fin a un conflicto armado que ha durado 52 años y causado 220 mil muertos y más de seis millones de desplazados.

 

Excélsior