DETRÁS DE LA NOTICIA

Más que reveladora la conferencia-denuncia, por llamarle de manera provocadora, de nuestro amigo-hermano Heraclio Bonilla Gutiérrez “2 de Octubre; del Mito a la Realidad Jurídica”, en el auditorio de la Escuela de Medicina de la Universidad Anáhuac Oaxaca.

 

 

Sus palabras confirmaron nuestra convicción sobre la actitud hipócrita y farsante de los líderes ‘vivales’ del movimiento comunista del 68 que han lucrado con la sangre de sus camaradas, y de la mayoría de los izquierdosos, salvo cada vez menos honrosas excepciones.

Uno de los dos abogados defensores del ex presidente Luis Echeverría Álvarez frente a la acusación de genocidio, -el otro abogado fue Juan Velásquez- encueró a los dirigentes del 68 que acusaban al ex mandatario: Nunca aportaron ninguna prueba en contra de Echeverría.

Sin mencionarlos por su nombre el conferenciante hizo alusión a hipócritas farsantes izquierdosos como Jesús Martín del Campo, Raúl Álvarez Garín, Salvador Martínez della Rocca, Félix Lucio Hernández Gamundi, César Tirado y José Piñeiro Guzmán.

Será simple casualidad, a pesar que en política no hay causalidades, sino causalidades que Jesús Martín del Campo sea dirigente histórico de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación junto con Elio Bejarano Martínez, hermano del Señor de las Ligas, René Bejarano.

Será también caso fortuito azar del destino que ambos estén íntimamente ligados al presidente del consejo nacional del Movimiento de Regeneración Nacional, Manuel Andrés López Obrador. Claro que no, se trata una vez más de los integrantes de la conjura contra México.

Otros izquierdistas más que han lucrado con el fantasma del genocidio del 68 y del 71 y de la “guerra sucia” son Pablo Gómez y el ex guerrilleros Jesús Zambrano, quienes se la han pasado saltando de una cámara a otra del Congreso de la Unión, prostituyendo la democracia.

El expediente de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado

( FEMOSPP) por la masacre del 2 de octubre del 68 y del 10 de junio del 71, se integró en su mayor parte con recortes de notas informativas, reportajes y fotografías de periódicos y revistas.

Como es lógico y natural, después de una serie de graves contradicciones, verdaderas aberraciones jurídicas, a lo largo de siete años que duró el proceso, el ex presidente Echeverría fue exonerado del delito de genocidio por el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Penal.

 

Los magistrados confirmaron la resolución impugnada por la PGR dictada por un juez en 2007 en la que argumentaba que las pruebas presentadas por la fiscalía no demostraron la participación del ex mandatario a la “preparación, concepción” y “consecución de genocidio”.

Uno de los dos defensores de Echeverría, fue invitado a la tercera conferencia de la Jornada Universitaria Agenda Política y Jurídica de México, organizada por la asociación civil “Primero los Jóvenes”, que dirigen Diana Carmelita Ángel Ricárdez y Heraclio Bonilla Ortega.

Bonilla Gutiérrez denunció con todas sus letras que la acusación de genocidio y la creación de la Fiscalía para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, para investigar dicho crimen de lesa humanidad, fue una maniobra perversa de los panistas Vicente Fox para destruir al PRI.

Aliado, de hecho, con la izquierda, que le ayudó a llegar a la presidencia de la República, el panista Fox Quesada enderezó sus ataques contra el PRI, a través del ex presidente Luis Echeverría por ser el político más representativo del viejo sistema político mexicano.

Hay elementos de juicio objetivos para presumir fundadamente que la acusación de genocidio por la matanza del 2 de octubre del 68 y del 10 de junio del 71 contra Echeverría, en realidad, se trató de una ‘vendetta’ de Estados Unidos al ser traicionado por éste al apoyar al comunismo.

No hay que olvidar que como secretario de Gobernación del presidente Gustavo Díaz Ordaz Bolaños Cacho, -de origen oaxaqueño, nacido en Tlacolula-, Echeverría sirvió como espía de la Central de Inteligencia Americana (CIA por sus siglas en inglés), con la clave Litempo 2.

A nuestro leal saber y entender, el imperialismo yanqui se sintió traicionado por Echeverría al igual que el Ejército Mexicano al abrir éste su gobierno a los dirigentes comunistas del movimiento del 68 e incorporarlos como altos funcionarios federales en su gabinete.

Durante su conferencia magistral, el jurista Heraclio Bonilla Gutiérrez desveló que en el movimiento del 68 participaron “fuerzas políticas legítimas, grupos guerrilleros y terroristas”

Apertura similar a la que se dio en el feneciente gobierno de Gabino Cué Monteagudo con actores políticos de partidos de izquierda, organizaciones sociales radicales y grupos guerrilleros que participaron en el conflicto de 2006 y fueron factor determinante para llevarle al triunfo.

Activistas y milicianos de izquierda y ultraizquierda, que nuevamente participan en la reedición del conflicto de 2006 que se aglutinaron en la APPO, y que diez años después apoyan, otra vez, a la Sección XXII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Unos y otros insisten en estallar en Oaxaca “la primera revolución del Siglo XXI”. Hoy

confluyen alrededor del inminente candidato presidencial por tercera ocasión Manuel Andrés López Obrador, presidente del concejo nacional del Movimiento de Regeneración Nacional.

Morena con el abierto apoyo de la CNTE, particularmente de la Sección XXII de Oaxaca, entidad convertida en feudo de López Obrador están decididos a tomar por asalto el máximo poder en México, la presidencia de la República, durante la madre de las elecciones en 2018.

 

alfredo_daguilar@hotmail.com

director@revista-mujeres.com

@efektoaguila