Evlyn Cervantes

Cd. de México (02 octubre 2016).- Cobrar por la gestión de los residuos se vuelve cada vez más necesario en los Estados y Municipios para sostener la operación de rellenos sanitarios, valorizar la basura e incentivar su reciclaje, planteó Cristina Cortinas, consultora ambiental especializada en residuos.

 

 

Actualmente, destacó en entrevista, la mayoría de los ciudadanos ya emite un pago para deshacerse de los residuos que diariamente genera.

“En todos lados la gente da propina a quien recolecta la basura o en unidades habitacionales se contrata un servicio privado y se paga. No es cierto que no estemos pagando por ello, pero es mejor que paguemos por la cantidad de residuos que generamos, a través de sistemas tarifarios que establezca el municipio, porque eso va a ser un incentivo para que el generador aumente la separación de los residuos valorizables para introducirlos a las cadenas productivas”, apuntó.

REFORMA publicó hoy que en varias ciudades del País la basura se ha desbordado por mala operación del servicio de recolección, concesiones a modo, falta de recursos o unidades recolectoras, así como la saturación de rellenos sanitarios.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) fomenta entre los Estados y Municipios el cobro por recolección para que sean autosuficientes financieramente en la gestión integral de los residuos.

Cortinas, quien colaboró en la integración del Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos 2012, elaborado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), señaló que a partir de este documento se advirtió que aunque la Semarnat ha otorgado el apoyo el financiero a Municipios y Estados para mejorar el servicio de recolección o de disposición final, la mayoría de esa infraestructura deja de operar de manera eficiente por falta de recursos.

“Me tocó revisar el capítulo que tenía que ver con las transferencias financieras que se han hecho a los municipios desde la Federación y lo que sucede es que tenemos más de 2 mil 450 municipios y sólo una minoría se ha visto beneficiada pero, en la mayoría de los casos, se traduce en una pérdida de recursos porque no se les resuelve los problemas estructurales, no cobran por el servicio”, explicó.

“¿Cómo pueden tener recursos financieros para operar esos rellenos sanitarios que se les entregan con equipamiento completo?, más tardan en dárselos que a los seis meses ya están operando como tiradero de basura a cielo abierto. Si se les apoya con vehículos nuevos pero no tienen dinero para gasolina o para darles mantenimiento, al cabo de uno o dos años ya están como chatarra”, agregó.

Lo anterior, subrayó, lejos de prevenir problemas de contaminación incentiva la mala disposición de los residuos que a su vez contribuye a generar gases de efecto invernadero, contaminantes tóxicos y contribuye al deterioro de los cuerpos de agua.

Para implementar los sistemas tarifarios para la gestión de residuos, consideró, se deben establecer programas estatales y municipales definiendo bajo qué mecanismos se atenderá la problemática de la basura, reconociendo las particularidades de cada región.