Alondra Mayoral

 

El investigador Mauro Sánchez Hernández afirmó que Oaxaca, entre otros estados, es una de las “dolencias” más grandes que tiene el país por su alto nivel de pobreza, desempleo y economía “subterránea”, además del bajo desarrollo económico.

Alrededor del 62 por ciento de los oaxaqueños, explicó, presenta condiciones de pobreza por la falta de oportunidades para obtener un empleo bien remunerado: otros, en trabajos informales que les impide vivir decorosamente.

“Las condiciones de pobreza están dadas desde el ingreso que percibe un jefe de familia, estimado en menos de dos salarios mínimos  que no le da para vivir en condiciones dignas, mucho menos para sostener decorosamente a su familia aunado a que muchos de ellos enfrentan condiciones de analfabetismo por no proveer recursos para la educación de sus hijos”, dijo el integrante del cuerpo de investigadores la Región Centro, Sur y Sureste en Innovación, Competitividad y Desarrollo Comunitario Sustentable.

Posterior a la presentación de libro “Zonas Pobres de México. Estrategias de desarrollo solidario”, agregó que el estado también presenta condiciones de desempleo y economía subterránea, que obliga a la gente buscar la forma de obtener un ingreso.

La economía informal en México en la producción total de la economía, ha aumentado llegando a 60% del Producto Interno Bruto a la fecha. En México, la economía informal es una fuente de trabajo importante en las zonas rurales: el empleo informal representa 94% de las actividades en la agricultura, 73% en la construcción y la industria, 63% en el transporte, 48% para los servicios y, 22% en los servicios financieros, por lo que cualquier programa de empleo que intente tener algún éxito, deberá considerarse sobre la base de la economía informal.

En Oaxaca la economía informal es superior al promedio nacional. Según cifras del INEGI, a través de la Encuesta de Ocupación y Empleo, este tipo de economía supera el 80%. “De ahí, la importancia de estudiar la relación entre la innovación y la economía informal a efecto de delinear políticas públicas que redunden en fortalecimiento de la economía nacional. Esto, añadió, evidentemente nos lleva a un análisis profundo de lo que pasa en la capital y en el resto de la entidad en las zonas de pobreza y que sin duda alguna, están vinculadas con la economía informal, el desempleo y el desarrollo económico de la sociedad misma”.

El investigador refirió que el libro que se presentó aborda como las micro, pequeñas y medianas empresas generan siete de cada diez empleos en el país y las razones por las que deben ser atendidas para generar condiciones de vida económica decorosa para la gente que trabaja en ellas y como lograr que estas generen más empleos.         

  
“En Oaxaca no hay empleo suficiente y la gente busca desesperadamente como emplearse y por eso va a la economía informal”.
También afirmó que las políticas hacendarias del Gobierno Federal son equivocadas porque a través de instituciones como la Secretaría de Hacienda y el Seguro Social, ha querido regular la economía informal pero no ha sido posible.

“Porque formalizar la economía cuesta dinero, una empresa que quiere constituirse y pagar sus impuestos de acuerdo a las normas establecidas evidentemente sabe que esto es costoso y hace que mucha gente opte por la economía informal y vaya hacia esos estratos y los busque y busque un empleo y un ingreso que le provea un medio de vida decoroso”.

Mauro Sánchez aseguró además, que los programas emprendidos para superar la pobreza en Oaxaca se han estancado y razón de ello, no se ha atendido de manera institucional.

“Por eso, la economía informal representa una oportunidad para solucionar las carencias con el riesgo de generar procesos y productos prohibidos, que afecten la salud o seguridad de terceros”.