*Ernesto Ruiz.

La semana pasada tuve el privilegio, junto con algunos compañeros más, de asistir a las instalaciones del CIIDIR Oaxaca, el motivo fue el interés de un grupo de investigadores para mostrarnos por qué, cómo y para qué fue desarrollado el Programa de Ordenamiento Ecológico Regional Territorial del Estado de Oaxaca y además sus bondades como herramienta útil para la planeación de acciones de gobierno.

Para la elaboración de este programa, se tuvo la colaboración de varias entidades educativas, de investigadores, empresarios y organizaciones de la sociedad civil, destacando la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), con quién la SEMARNAT firmó el convenio para su elaboración; el Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional Unidad Oaxaca (CIIDIR-IPN), el Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca.

Un Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial, según la SEMARNAT y la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, tiene por objeto establecer y orientar la política de uso de suelo en función del impacto ambiental que generan las actividades productivas; encontrar un patrón de ocupación del territorio que maximice el consenso y minimice el conflicto entre los diferentes sectores sociales y las autoridades en una región; además de regular o inducir el uso del suelo y las actividades productivas, con el fin de lograr la protección del medio ambiente, la preservación y el aprovechamiento sustentable de los recursos  naturales.

Para alcanzar estos objetivos, se tomaron tres importantes vectores  para determinar zonas de aptitud en en el territorio estatal, estos vectores son: el análisis de compatibilidad e incompatibilidad de planes, programas, proyectos y acciones de gobierno; las áreas prioritarias para restaurar, conservar y proteger; y la aptitud sectorial de los sectores de acuicultura, agrícola, apícola, conservación, ecoturismo, forestal, ganadería, industria, minería, turismo y asentamientos humanos; pero además considerando la importante matriz de conflictos ambientales.

Después de diversos ejercicios, talleres y estudios se lograron establecer las zonas de aptitud que imperan en el territorio estatal; por ejemplo, el Sector Apícola posee alta aptitud (gran oportunidad de desarrollo) en lugares de abundante vegetación como en la Sierra Norte, Sierra Sur, Costa, Istmo y Cañada. Mientras que el Sector Ganadero encuentra aptitudes muy bajas (poca oportunidad de desarrollo) en partes de la Mixteca Alta, Cañada, Istmo, Valles Centrales y Sierra Sur, mientras que en el demás territorio estatal tiene alta y media aptitud.

Resultado de todo este proceso se creó el Modelo de Ordenamiento Ecológico (MOE) que ubica las actividades sectoriales en zonas de mayor aptitud para su desarrollo y en donde se generen menos impactos ambientales, derivándose de este 55 Unidades de Gestión Ambiental (UGAS), repartidas en 26 UGAS de aprovechamiento sustentable que espacialmente ocupan el 67.79% del territorio estatal, 14 UGAS de conservación con aprovechamiento, 13 UGAS de restauración con aprovechamiento y 2 UGAS de protección, ocupando estas últimas el 18.78% del territorio.

La semana pasada, durante ese encuentro, el Biólogo Ignacio Piña Espallargas, externó que los académicos estaban cansados de poner herramientas valiosas y el resultado de su producción del conocimiento en manos de la clase política en pro del desarrollo de nuestro país y del estado, en el caso que nos atañe, pero que nadie los escuchara y mucho menos aplicara esas herramientas.

Por supuesto, habrá que concederle gran parte de razón, yo pude apreciar que el POERTEO es una herramienta de gran utilidad para el diseño de política gubernamental, porque además sus alcance de proyección tienen vigencia hasta el 2025; estoy convencido que para quienes tengan entre sus encargos la planeación del próximo sexenio, será éste un gran instrumento que sabrán utilizar acertadamente, sobre todo porque conocemos la capacidad académica y el compromiso que el Gobernador Electo tiene con Oaxaca.

Como lo reconocen los mismos investigadores, aún falta elaborar los Programas Locales, de los que apenas existen dos: Santa María Tonameca y Villa de Tututepec de Melchor Ocampo; además de agregarles otros factores a consideración del Dr. Rubén Langlé. Realizar su actualización dentro de cinco años, y más retos que se deberán asumir como acciones coordinadas entre gobierno y sociedad.

Hoy podemos decir con orgullo que Oaxaca cuenta con uno de los mejores Programas de Ordenamiento Ecológico Regional a nivel nacional.

Termino agradeciendo la invitación para conocer de cerca esta importante aplicación, pero también quiero reconocer públicamente el enorme esfuerzo que han puesto los involucrados en la construcción de este Programa y que lo pongan al servicio de la administración pública.

*Secretario de Procesos Electorales del Partido Verde
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