Playa del Carmen. Nueva York, Washington, Los Ángeles y Atlanta son cuatro de los 13 estados en la Unión Americana donde durante seis días después de la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos se han generado movimientos de protesta. En las calles hay bloqueos, marchas, pancartas con la leyenda “America was never great” (America nunca fue grande) arrestos de decenas de personas como en Portland, Oregon, culpadas de conducta peligrosa.

El discurso calificado como “racista” y “xenofobo” por parte de Trump ha desatado el desacuerdo y temor de la población latina y algunos estadounidenses y algunos líderes mundiales han hablado de “moderación”, “concordia”, incluso el mismo Trump ha moderado ciertamente su discurso. ¿El deporte puede hacer algo para no distanciar a México con Estados Unidos?, ¿Qué tal el golf?

El golf el campo es un remedio para unir a dos naciones de acuerdo con opiniones de 10 de los 132 jugadores entrevistados por El Economista y que disputaron el OHL Classic at Mayakoba.

Desde hace 10 años el torneo salió de Estados Unidos y Canadá para mudarse a México, donde después de cumplir con un primer ciclo de seis años, renovó por otro sexenio.

Donald Trump —además de delinear su política migratoria hacia los 5.7 millones de ilegales mexicanos y 11 millones de connacionales en su país— le tocará ver cómo los torneos de PGA Tour se realizarán en México a lo largo de su mandato.

Hace unos meses, el ahora presidente republicano dijo que el PGA había cometido un error en trasladar el World Golf Championship, a realizarse el próximo año, del Trump National Doral Miami al Club de Golf Chapultepec. La razón: la inseguridad en México.

Para la leyenda del Salón de la Fama del Golf, el sudafricano Ernie Els, su primer juego en Mayakoba fue especial, además de que la tensión política entre México y Estados Unidos es un tema que le causa preocupación.

“No tienes que ser un genio, es hermoso, el mar, la hospitalidad, la residencia, todo lo hace especial. Es mi primera vez y he escuchado muchas cosas buenas de las personas que han venido al PGA Tour en México. No importa lo que los demás digan estoy feliz por haber venido, traje a mi familia y seguiré viniendo porque es un país increíble”.

“Estoy muy preocupado, porque hay mucho en común entre Estados Unidos y México y aún en el mundo entero. La gente en México es muy complaciente nos sentimos en casa y lo mismo en los Estados Unidos. Es sólo política, basura burocrática que se ha filtrado en la relación. Espero que las relaciones mejoren a tiempo, espero que el presidente Donald Trump y el Gobierno Mexicano puedan juntarse y que Trump haga lo correcto, no sé qué tiene con el tema de la migración.

Golfistas que son originarios de Estados Unidos, comulgaron con la opinión de Els, entre ellos, Webb Simpson, originario de Carolina del Norte, Estado donde ganó Trump.

“No apoyo lo que ha dicho Trump relacionado con la gente en México, todos los que he conocido son muy amables, espero que estemos más cerca como resultado de este torneo. Hemos visto mucha gente de México que viene a apoyarnos, espero que el golf nos una en vez de dividirnos”, dijo.

Mismo caso de Kansas, lugar de procedencia de Gary Woodland, quien opinó que venir a México es “como estar de vacaciones, divertirse y disfrutar un gran clima.

“El golf está en una posición única, en la que tratamos de entretener y traer placer a donde vayamos, es padre venir aquí y disfrutar la cultura”, expresó.

En tanto, Billy Horschel, jugador de Florida, Estado que eligió a Trump, consideró que ante el año turbulento por el que atravesaron Estados Unidos y México “el golf es una gran avenida para salir y pasar cuatro horas en el campo, disfrutar el juego, una vista hermosa y olvidarse de todo lo que está pasando fuera”, dijo.

Pat Pérez —campeón del torneo— de Arizona dijo que el campo del golf “fantástico” que tiene Mayakoba no da espacio a razones para no venir a México.

“Los dos presidentes (Trump y Enrique Peña Nieto) deberían venir, no se trata de la gente sino de los que están arriba en la Casa Blanca y aquí. Deberían jugar 18 hoyos juntos y convivir”, dijo.

Charles Howell III de Georgia, estado pro-Trump, comentó sobre la importancia de “aminorar el espacio entre México y Estados Unidos”.

“Ambos países se necesitan uno al otro para crecer, esperemos que el golf cierre esa abertura y que los jugadores top vengan aquí a apoyar el evento”, dijo.

En Pennsylvania, otro de los Estados de Trump, Jim Furyk su golfista representante, consideró que el tener un PGA Tour en México, significa una gran relación.

“Estamos extendiendo la colaboración con el World Championship en la ciudad de México, que es un gran socio y lugar para visitar. He estado leyendo las noticias y espero que el presidente de México y Trump puedan relajar la tensión.

Por otro lado, Scott Piercy de Nevada, estado que apoyó a Hillary Clinton, mencionó que de las siete veces que ha venido a jugar a México ha encontrado que “el golf rompe muchas barreras entre razas, ricos y pobres.

“Desde un punto externo todos somos iguales, podemos llevarnos bien y disfrutar el golf juntos, y si recuerdas eso, todos nos vamos a llevar bien y las cosas serán mejor en el futuro”, agregó.

De acuerdo al PGA Tour son 10 los jugadores latinoamericanos que han logrado en algún momento el requisito para poder jugar en la categoría. Este año, cinco jugadores latinoamericanos lograron un lugar.

Abraham Ancer, mexicano que tiene la doble nacionalidad opinó que la relación entre ambos países pasa por un momento difícil al que se debe dar tiempo para ver cómo se desenvuelven las cosas.

“Eventos como éste le demuestra a otros países de lo que somos capaces y lo que se puede hacer en convivencia con el PGA Tour que es americano, le encanta a las personas con las que he hablado y apoya la convivencia entre países, ojalá siga así y se mejore todavía”, dijo Ancer, quien con éste suma su torneo número 20 del PGA.

Mientras que otro mexicano, Óscar Fraustro, quien ha jugado 25 torneos del PGA Tour, mencionó que el golf es un deporte donde se puede platicar mucho. “Sobre todo en un lugar así se te olvidan todos los problemas, a mi nada más me vienen los problemas de golf”, expresó.

Pat Pérez se llevó el título

Con una tarjeta de 67 impactos gracias a cinco birdies y un bogey, el estadounidense Pat Perez se impuso en la recta final del Classic Mayakoba de Golf 2016, en donde el mejor mexicano fue Óscar Fraustro, quien finalizó en el sitio 13. De esta manera, con -21, Perez terminó con dos golpes de ventaja sobre su compatriota Gary Woodland, que con 71 golpes, no pudo mantener la constante de los días previos y este domingo cedió terreno para dejar a su compatriota con el título.

Perez terminó con una tarjeta de 68-66-62-67 para un total de 263 con -21, y dejar en segundo a su compatriota y líder de las pasadas jornadas, Gary Woodland (64-65-66-70) 265 -19 y en tercero terminó el británico Russell Knox (68-65-67-66) 266 -18.

 

El Economista