1).- Protagonismo puro

Para el PRI todo es secreto, opacidad, tenebra. Parafraseando a Octavio Paz: no camina, se desliza; no opera, tantea. A nivel nacional está boca abajo luego de las elecciones de junio pasado, pero sigue en las mismas. Chango viejo no aprende maroma nueva. En Oaxaca, en efecto, con Alejandro Murat salvó el orgullo. Pero sus cuadros son tortuosos por naturaleza. Hacen de la sospecha una institución. Todos son acuerdos subrepticios; debajo de la mesa; decisiones a veces descabelladas. Como si fuera un secreto de Estado mantuvieron en suspenso la designación de la coordinación de su bancada legislativa. Los operadores políticos deben haberse devanado los sesos para tan brillantes decisiones. Ahora resulta que quien preside la Mesa Directiva y no la coordinación de la bancada, ni presidirá la Junta de Coordinación Política, es un personaje hasta hace días considerado non grato en the war room de campaña: Samuel Gurrión.

El mismo que estuvo en el eje del escarnio, de la crítica mordaz, del descrédito, será quien le tome la protesta al gobernador electo, Alejandro Murat. ?No era pues el que filtraba información, al que le pesan sus relaciones opacas y algunas ligas? ?Ya le perdonaron todo eso? Luego de meses de incertidumbre, la coordinación recayó en la diputada María de las Nieves García Fernández. También sonaban Sofía Castro, Donovan Rito y Manuel León Sánchez. Estará al frente de la Jucopo, pero no en este primer año de ejercicio. En éste, se estrena como presidente, Irineo Molina, de Morena. La cuestión era -con Samy- nada más el orgullo enfermizo de tomarle la protesta a Murat y andar con él del tingo al tango, aunque ello no aporte una lectura de inclusión; de suma de voluntades; de consensos con las fuerzas representadas en el Congreso local. Discursos más, discursos menos, le aportaría mayor legitimidad -que la tiene el gobernador electo, con más de 100 mil votos de ventaja- que Morena o el PRD lo ungieran gobernador.

2).- Jucopo, un fiasco

A fines de 2010, el exgobernador Ulises Ruiz se aventó una jugada genial, preñada de perversidad aunque de innegable habilidad política: promover la modificación de la Ley Orgánica del Poder Legislativo y cerrarle el camino a un eje del gobernador Gabino Cué, que presidiera el Congreso. La idea fue desaparecer la Gran Comisión y evitar, que desde ahí se abriera la cloaca sexenal. Para ello contó con el apoyo decisivo del hoy diputado y entonces presidente de la Cámara de Diputados, Herminio Cuevas. Dos o tres alfiles de la transición vieron estampados sus anhelos. La omnipotencia de un solo hombre al frente de la Cámara era parte del pasado; la figura de la Gran Comisión era eje del autoritarismo del pasado. Anacrónica, rescoldo de los polvos priistas. La Jucopo implicaba insertar a Oaxaca en la modernidad democrática.

Las dos legislaturas anteriores: la LXI y la LXII se prorratearon la presidencia de la Junta y alternaron en la Mesa Directiva. Martín Vásquez (PRI), Francisco Martínez Neri (PRD) y Juan Mendoza Reyes (PAN), en la primera camada. En la última, caracterizada como la peor de la historia -y no se diga más- además de la más improductiva, opaca y onerosa, ahí se dieron vuelo con la danza de los mil 800 millones. Hay que preguntarle a quienes se la pasaron de mano a mano: Alejandro Avilés (PRI), Anselmo Ortiz (q.e.p.d.), Félix Serrano y Jesús López (PRD) o Natividad Díaz (PAN) -a Gerardo García Henestroza no le tocó nada-, del destino de esa bolsa millonaria. Mucha lana para tan poca productividad; demasiada opacidad para tanta torpeza. Si nos vimos entrar a la democracia representativa con la famosa Junta, hay que reconocer que ha sido un fracaso.

3).- ?Otra vuelta de tuerca?

La bancada priista deberá hacer su mejor esfuerzo, más allá de protagonismos personales. Sólo estará dos años. El 2018 no se advierte con optimismo. Cuando concluya esta diputación, Murat habrá gobernado sólo un par de años. Los mismos que le faltan al presidente Enrique Peña Nieto. Apenas habrá remontado -con el apoyo presidencial- el amasijo de problemas que recibe: deuda, ingobernabilidad, un tejido social roto, una paz social hecha añicos. De seguir al frente del gobierno, habría una nueva legislatura, que podría ser adversa al PRI y aún en 2022, de concluir su gestión, tendría frente a sí una tercera legislatura. El camino pues no es llano.

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— La UABJO es el último eslabón de la ingobernabilidad, de violencia y nula academia. Disputa entre caciques: Abraham Martínez Alavés y Eduardo Martínez Helmes, a) El Chapito, por un lado, Amílcar Sosa, Silviano Cabrera, Jesús Villavicencio y más, por otro lado. También es botín de sindicatos, rehén de clanes familiares y Edén del porrismo. Requiere ipso facto o su desaparición o un cambio de fondo.

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