Nueve camiones repletos de activistas migrantes arrancaron este jueves camino a Washington. Con la intención de hacerse oír, los activistas estarán poniendo música de protesta a todo volumen mientras portan pancartas y banderas, que retratan desde el arcoíris LGBT hasta los colores nacionales de Haití.

Pero los migrantes no se dirigen hacia la capital estadounidense para unirse a la masiva manifestación planeada para el 21 de enero, el día después de la posesión de Donald Trump. En vez, tienen planeado marchar el sábado 14 bajo el lema “Estamos aquí para quedarnos” (#HereToStay).

Y es que, para estos grupos, manifestarse el 14 de enero significa hacerlo cuando Barack Obama sigue siendo presidente.

“Como organizadores, el 14 es una fecha que sentimos que sigue siendo segura para movilizar a la gente en Washington”, dijo Natalia Aristizabal, de Se Hace Camino Nueva York, uno de los patrocinadores de la marcha. “No sabemos qué va a pasar después de la posesión”.

Organizadores locales y nacionales dijeron que estaban preocupados por la posibilidad de que manifestantes indocumentados sean arrestados durante la nueva administración, en especial porque Trump ha dicho que planea deportar hasta tres millones de migrantes que, dice, tienen condenas penales.

Cristina Jiménez, directora ejecutiva de la organización United We Dream, que promueve los intereses de jóvenes indocumentados conocidos como dreamers, dijo que la amenaza es “inminente”. “Para ser honesta, tememos lo peor”, añadió.

Los organizadores de la marcha del 14 esperan la participación de tres mil personas. Entre ellas estará Kathia Gutiérrez, de 48 años, junto con su hija Kathya, de 29. Ambas llegaron a Estados Unidos hace 16 años desde Bolivia. Kathya es beneficiaria del programa DACA de Obama, que le da ciertos derechos a los migrantes indocumentados que llegaron cuando eran niños. Kathia, activista de Se Hace Camino Nueva York junto con Aristizabal, planea darle un sencillo mensaje a Trump: “Cuida a los jóvenes”.

Varios migrantes, no obstante, también planean participar en la marcha del 21 de enero. La llamada Marcha de Mujeres incluye como misión el que se involucren “migrantes de todos los estatus”, pero tiene una plataforma más amplia que incluye temas de igualdad salarial, derechos reproductivos y protección contra la violencia doméstica.

La marcha de migrantes del sábado 14 de enero busca unir a grupos dispares en representación de las 11 millones de personas indocumentadas que viven en Estados Unidos.

“Es para la comunidad, para la gente de color, es algo que va más allá de la gente que acaba de inmigrar. Es un momento de conexión”, dijo Muzna Ansari, directora de política migratoria en la Coalición Migrante de Nueva York.

Uno de los grupos que más busca atraer atención es el de migrantes negros. Ninaj Raoul, fundadora y directora ejecutiva de Mujeres Haitianas a favor de Refugiados Haitianos, lamentó que los movimientos migrantes tienden a centrarse solo en la comunidad latina, por lo que “ahora, más que nunca, es importante que la voz haitiana sea escuchada”, dijo Raoul.

Migrantes de Haití han inundado la frontera con México desde la primavera pasada y muchos siguen atorados ahí después de que la administración de Obama detuviera y ordenara la deportación de aquellos que llegaron sin visas. Esa orden fue aplazada temporalmente después del huracán Matthew en octubre.

También están planeadas acciones promigrantes en 50 ciudades para aquellos que no viajarán a Washington el 14 de enero. Pero, quienes sí estarán en la capital ya tienen listas sus pancartas, escritas tanto en inglés como español: “Aquí estamos y no nos vamos” y “We are Here to Stay.”

No es un eslogan nuevo, dijo Aristizabal, de Se Hace Camino Nueva York. “Pero nunca ha sido una declaración de resistencia tanto como ahora”.

The New York Times