En México 29 de las 32 entidades del país, entre ellas la Ciudad de México, cuentan con regulaciones que restringen la competencia de las estaciones de servicio de gasolina, de acuerdo con la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

Después de analizar 319 ordenamientos de 32 gobiernos estatales y 54 municipales, el organismo advirtió: “Diversas regulaciones obstaculizan el establecimiento de nuevas estaciones de servicio o limitan la competencia entre las existentes, lo que restringe la expansión de la oferta en detrimento del consumidor”.

La excepción la hacen Durango, el Estado de México y Oaxaca, en donde se encontró una regulación propicia para abrir gasolineras. En tanto, los mayores obstáculos se registran en municipios de Sinaloa, Jalisco, Michoacán, Baja California y Colima, entre otras entidades.

La Cofece pidió eliminar las disposiciones que establezcan distancias mínimas entre una y otra gasolinera, no imponer el tamaño que deberá tener la estación de servicio, actualizar los ordenamientos de acuerdo con el marco normativo actual y tener criterios más transparentes en el otorgamiento de licencias y permisos.

El organismo regulatorio justificó que es necesario eliminar aquellas reglas y normas que impiden que se instale un mayor número de gasolineras en el país, porque ello aumentaría la competencia y podría reflejarse en menores precios del combustible.

Sobre todo porque en Estados Unidos, en promedio una gasolinera atiende a mil 650 vehículos, en Canadá 2 mil 760, y en México 3 mil 270 por la falta de estaciones de servicio, lo cual tiene que ver con regulaciones que bloquean su instalación.

Hay requisitos mayores que son inconsistentes con la regulación energética, lo que “incrementa los costos de construir y operar una estación de servicio. Sólo eliminando la regulación que bloquea la apertura de gasolinas se promoverá la competencia y libre concurrencia en el mercado de expendio al público de gasolinas y diésel, y contribuirán a desarrollar un mercado competido de gasolinas”, dijo la Cofece.

EL UNIVERSAL