En la ceremonia sobre Prestaciones Sociales para el Blindaje de la Economía Familiar, el presidente Peña Nieto reconoció que ‘‘la gallina de los huevos de oro se nos fue acabando, se nos fue secando y de ahí se financiaron muchas cosas; y cuando el precio del petróleo estaba alto, el gobierno tenía excedentes, pero se acabó’’.

Por ello, dijo, fue inevitable el aumento a los precios de la gasolina. Muerta, lo que se dice cadavérica, no está. De otro modo empresas nacionales e internacionales no estarían comprando los yacimientos. Pero enferma sí, y no sólo la gallina, sino el gallinero completo. Una investigación del HuffPost México revela que Felipe Calderón y Peña Nieto utilizaron dinero del patrimonio de las empresas productivas del Estado para obtener ingresos y tapar la crisis de las finanzas públicas. Durante el gobierno de Peña Nieto se retiraron 240 mil 518 millones de pesos de Pemex y CFE, situación que contribuyó a descapitalizarlas. En 2012 el gobierno del entonces presidente Felipe Calderón también utilizó el mecanismo de retiro de patrimonio invertido de la Nación para obtener ingresos por más de 30 mil 522 millones de pesos, monto superior a lo aprobado por el Congreso.

La Jornada / Opinión “Dinero” de Enrique Galván Ochoa

***

DADO que el presupuesto público está diseñado bajo el esquema de “lo caido, caido”, quién sabe qué vaya a pasar con los mil 70 millones que devolvió el Instituto Nacional Electoral.

LOS CONSEJEROS que encabeza Lorenzo Córdova pusieron el ejemplo en tiempos de crisis y anunciaron la cancelación de su nueva sede. Y lo más importante: no se quedaron con el guardadito y decidieron reintegrarlo a la Tesorería. Peeero, resulta que ni siquiera existe un procedimiento para eso.

Y LO QUE es peor: no hay certeza de que esos mil millones se vayan a utilizar en algo de provecho, y no en comprar despensas para el Estado de México; o en pagarle la fiesta a algún embajador de gustos refinados; o que vayan en caer en manos de los partidos políticos.

Reforma / Templo Mayor / F Bartolomé