El devaluado Instituto Estatal Electoral (IEEPCO) que preside Gustavo Meixueiro, parece condenado al demérito total. Que el árbitro electoral pierda credibilidad es demasiado riesgoso para la paz social y más cuando vemos que se conduce mediante consigna, atendiendo intereses políticos y de grupo. La parcialidad tan evidente con que calificaron la elección del distrito de Putla cuyo dictamen echó abajo el tribunal federal, es un pequeño botón de muestra de las recurrentes pifias de don Gustavo Meixueiro, “vendido a todas luces”, a decir de algunos de los propios consejeros.

No son pocos los municipios donde cuestionan la parcialidad de quien escucha a todos “menos la sentencia del electorado”. Hasta ayer habían anulado elecciones en 17 municipios pero el número puede aumentar por yerros tan garrafales del IEEPCO, como el de San Raymundo Jalpan.

Desde hace tres días, en este municipio, viven en zozobra. La mayoría del pueblo se moviliza y exige anular la decisión de la autoridad electoral que avala el supuesto triunfo de Olegario Luis Benítez como Presidente Municipal. El comportamiento de este individuo raya en lo inadmisible.

Además de la violencia con que enfrenta a su pueblo, su prepotencia la manifiesta hasta en las redes sociales. Hasta el momento nadie ha desmentido la manera tan soez en que se burla de sus paisanos. Comentan a esta columna que se siente dominante por el hecho de permanecer siempre en las esferas del poder municipal en Jalpan, él mismo o por interpósitas personas. Esto lo ha llevado al extremo de mofarse de la comunidad.

Desde antes de las elecciones, ya se sentía presidente municipal con expresiones preñadas de despotismo. Leamos:

“Ahora si ya ganamos seguro Ole. Con la reunión de hoy en casa de moco verde y con la que vamos a armar el sábado ya ganamos”.

“Que chingue su madre el pueblo yo me voy a sentar como presidente ya se fueron mis primas a dejar el dinero y las despensas allá de moco. Ya chingamos”.

“Pinche gente hambrienta quieren que les demos más dinero, se ponen pendejas. Mándalos a chingada al que se ponga pendejo le partimos su madre vamos a tomar el municipio si siguen con sus pendejadas. Diles que chequen bien a la gente que va ir que no lleven cámaras y si va un traidor o de Javier puto o de Flavio mándelo a chingar a su madre no lo dejen entrar”.

Nativos de Jalpan me dicen que el autor de estas palabras tan infamantes no debe ser presidente del municipio que desprecia. La autoridad electoral que pasa por alto vilipendio de tal magnitud y lo reconoce como edil, pone de manifiesto su complicidad. En asamblea del pasado 6 de noviembre -de acuerdo a los usos y costumbres- el pueblo votó mayoritariamente por Mariano Martínez. Esto debe ser respetado por el IEEPCO. Pero no solo eso, reconocer como gobernante municipal a quien manifiesta desprecio hacia la gente, habla de la desvalorización del árbitro electoral. El riesgo es que ante la polarización en Jalpan, puede desatarse la violencia. El culpable de las consecuencias sería el IEEPCO.

La actitud violenta del supuesto edil la copian sus seguidores. A los que se dicen integrantes de esta autoridad “nadie los quiere”, expresó Mariano Martínez Mendoza mientras la gente de Olegario agredía verbalmente a los manifestantes, incluso la señora Dora González Martínez lanzaba piedras.

Hubo mucha tensión hace tres días. Frente al palacio municipal la gente exigía respeto a la decisión del pueblo. “Aunque nos amenacen de muerte no vamos a dar un paso atrás; estamos conscientes de que nuestro pueblo tiene que librarse de una familia (la de Olegario) que siempre ha estado en el poder”.

DISCUTIDO

Como arbitrante controvertido, Gustavo Meixueiro siempre ha estado en el ojo del huracán, más para mal que para bien. En no pocos casos han sido las instancias superiores (TEE y TRIFE) las que han enmendado sus resoluciones tendenciosas.

¿Recuerdan la exhibida que le dio la dirigencia del partido Renovación Social? Hay que recordar el triste papel de fullero que jugó Meixueiro cuando intentó negar el registro al PRS. Igual que el TEE, primeramente el OPLE hasta hizo traspapelar la documentación con las cédulas de afiliación de los militantes fundadores de del PRS.

EL SALTO DEL CHAPULÍN

La elección de dirigentes locales en el PAN y el PRD, sigue entrampada. Aunque en ambos partidos hay sedicentes ganadores, la realidad es que las trapacerías que identifican a los líderes, se manifiestan en las pugnas internas tan encarnizadas.

Hasta ayer, parecía que los perredistas más sagaces (Carol, Martínez Neri, Amador Jara) se habían impuesto al reconocer a José Julio Antonio como dirigente estatal aunque aún había algunas resistencias en el grupo de Raymundo Carmona.

Pero el embrollo que paree irresoluble es el del PAN.

La pareja infernal que forman la ex diputada Antonia Natividad y Juan Iván, insisten en seguir mangoneando el PAN en Oaxaca. Me informan que hay dos cuestiones que excitan a la pareja infernal. La gran cantidad de dinero que obtuvieron del presupuesto del congreso cuando Natividad fue presidenta de la JUCOPO, y la colusión con su líder nacional, Ricardo Anaya quien les ha dicho que será el candidato presidencial.

Lo peor es que se atravesó en sus planes la astucia de Luis de Guadalupe Martínez. Aunque Natividad y Juan Iván han inyectado buena cantidad de dinero en la elección interna, su proyecto se atora en la socarronería del ex presidente municipal de Huajuapam. Si la pareja infernal dispone de mucho dinero, hasta para la compra de votos, don Luis tiene doble recurso: efectivo y mañas.

La elección interna que ambos dicen haber ganado, se resolverá en los tribunales. Es aquí donde Luis de Guadalupe puede engullirse a la pareja infernal.

Dicen los enterados que Luis de Guadalupe, con sus influencias dentro del PAN, impuso como cuota de su partido, al abogado Víctor Manuel Viloria como magistrado del Tribunal Estatal Electoral. Cuando este tribunal diga quién es el nuevo presidente del PAN, seguro Víctor votará por su mecenas. Hagan sus apuestas.