Transparencia Internacional en México publica sus resultados acerca de la percepción de la corrupción en el país y los resultados no están para presumirse.

La organización Transparency International junto a su capítulo mexicano: Transparencia Mexicana publicó sus resultados correspondientes a 2016, en el que salen a relucir los errores que minan la percepción del ciudadano respecto a la corrupción y transparencia en las finanzas públicas.

El gobierno federal ha instrumentado herramientas y reformas contra la corrupción, pero el trinado Sistema Nacional Anticorrupción no ha sido lo que se esperaba, y el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) en 2016 sigue en caída libre, señala la organización no gubernamental.

Como país México tiene una puntuación de 30 puntos, de 100 posibles, lo que lo coloca en la posición 123 entre 176 naciones evaluadas. En el bloque de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), es el peor posicionado.

Naturalmente el número de casos expuestos y públicos sobre corrupción, más la impunidad, han dejado a la opinión pública con un sinsabor con respecto a la impartición de justicia y castigo a la corrupción, agrega Transparencia Internacional.

El documento describe a México en una situación peor que la que ostentaba en 2015, cayendo 28 posiciones en el Índice de Percepción de la Corrupción, alejándolo cada vez más de las potencias llamadas “emergentes” que son sus principales rivales económicos como China, India y Brasil que se encuentran al menos 40 puestos mejor evaluados que nuestro país.

A través de este estudio se da a conocer una serie de recomendaciones al Estado mexicano para buscar revertir esta tendencia que solo es parte del pulso del país en el que vivimos.

1. Las redes de corrupción formadas por empresas y funcionarios públicos deben ser investigadas, perseguidas y desmanteladas.
2. Es necesaria una Fiscalía General de la República capaz, autónoma e independiente para asegurar que la política anticorrupción del país no dependa ni de la política interna ni de la política externa.

3. El Congreso, y en particular los Congresos locales, deben cumplir su función constitucional de ser un contrapeso a los poderes ejecutivos y cumplir cabalmente con su función de vigilancia de las decisiones y el ejercicio de los recursos a nivel local.

4. Además de asegurar la correcta implementación del Sistema Nacional Anticorrupción en el ámbito federal, es necesario iniciar el proceso de creación de los Sistemas Locales Anticorrupción.

5. En muchos estados del país, las instituciones que formarán parte de los Sistemas Locales Anticorrupción cuentan solo con una autonomía jurídica, sin independencia real para investigar y sancionar la corrupción a nivel subnacional.

6. En el contexto económico del país, además de las medidas de austeridad anunciadas, deben incorporarse instrumentos adicionales que fortalezcan la apertura gubernamental, la integridad y la apropiada fiscalización del gasto público.

Estos datos seguramente estarán dando de que hablar entre las esferas políticas del país en los próximos días, y veremos que se espera del Sistema Nacional Anticorrupción ante una caída así.

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