Con visión de estadistas, pensando en las nuevas generaciones, no en las próximas elecciones, los constituyentes de 1917 establecieron la obligación al titular del Poder Ejecutivo federal y local de informar anualmente sobre el estado que guarda la administración pública.
Con pleno respeto a la división de poderes consignada en la teoría constitucional y la propia Carta Magna, los titulares de los poderes Legislativo y Judicial hicieron suya la obligación de rendir un informe anual del cumplimiento de sus labores encomendadas legalmente.
Esa sabia decisión se tomó por los padres fundadores del Estado Mexicano moderno como saludable medida republicana, mucho antes que se pusiera de moda la transparencia y rendición de cuentas, como imposición del imperio en el ejercicio de la democracia.
De ahí la trascendencia del Primer Informe de Actividades correspondiente al año 2016, con carácter republicano que ayer rindió ante el Pleno de ese órgano jurisdiccional autónomo el magistrado presidente del Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca, Raymundo Wilfrido López Vásquez.
Con sobrada razón, el titular del TEEO afirmó en su mensaje que “en estos momentos de crisis de credibilidad de las instituciones públicas, el pueblo reclama mayor responsabilidad y honestidad de sus titulares. Demanda de todo servidor público el desempeño de su labor con miras a enaltecer cada una de las instituciones que se han creado a lo largo de un camino de luchas y sufrimientos”.
La rendición del Informe en cuestión, no es un acto meramente protocolario de la parafernalia político-administrativa, por el contrario, es una acción de suma trascendencia en el caso de Oaxaca, dada su singular realidad política, económica y, sobre todo, social, pluriétnica y pluricultural.
Prueba de ello, en este primer año de trabajo, el Tribunal hizo frente al proceso electoral bajo el régimen de partidos políticos y a los procesos de elección de autoridades por sistemas normativos indígenas, sistemas político-electorales del mundo indígena y mestizo que cohabitan en Oaxaca.
Ante el TEEO fueron recibidos un total de 1,186 medios de impugnación que este órgano jurisdiccional resolvió a través de 457 sentencias, dentro de los plazos establecidos por la ley, “en manera alguna se ha limitado a la aplicación simplista de la norma. Por el contrario, concebimos la aplicación de la misma en función de los cambios políticos y sociales”, subrayó López Vásquez.
En su mensaje, el magistrado presidente reconoció la participación política de las mujeres y la autonomía de los pueblos y comunidades indígenas como temas prioritarios en la agenda pública de los gobiernos y del Tribunal Electoral.
“La justicia no puede seguir siendo ciega e imparcial. Por el contrario, la justicia debe mantener los ojos bien abiertos hacia la sociedad y dar cobijo a los grupos vulnerables”, afirmó el jurista.
Por otro lado, hizo mención a los diferentes criterios emitidos por el Tribunal, mismos que en algunos casos han llegado a instancias federales, derecho al que puede recurrir la ciudadanía, con la finalidad de generar mayor certeza si así lo consideran.
Tan es así que a la fecha que se informa, de las 457 sentencias emitidas; 295 se impugnaron ante dichas instancias, y  de éstas solo el 17 por ciento le fueron revocadas al Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca.
Raymundo Wilfrido López Vásquez reconoció la labor de los magistrados Miguel Ángel Carballido Díaz y Víctor Manuel Jiménez Viloria, quienes han puesto todo su empeño y capacidad para lograr la impartición de una justicia electoral pronta y expedita, con la emisión de 236, 194 y 178 sentencias, respectivamente, haciendo del tribunal una institución digna, especializada en la materia, a la altura de los tiempos actuales.
Destacó el esfuerzo realizado durante 2016 para la mejora de las instalaciones y espacios de trabajo del Tribunal Electoral, al cual, mencionó, había que construirle sus cimientos para que pudiera comenzar a crecer, tanto en la parte material, pero fundamentalmente en la parte humana, con un personal que día a día continúa su profesionalización en la materia electoral, así como de las diferentes áreas administrativas que coadyuvan en la construcción de una justicia electoral más pronta y cercana a la ciudadanía oaxaqueña.
“Puedo afirmar de manera categórica que este órgano jurisdiccional ha contribuido en gran medida a la estabilidad social en nuestra entidad. Al día de hoy, hemos construido el basamento para edificar el Tribunal Electoral que el pueblo de Oaxaca se merece”, destacó el magistrado presidente.
López Vásquez sostuvo que los Tribunales Electorales no aparecieron de la noche a la mañana; no fueron una concesión del gobierno en turno. Nacieron después de muchas batallas políticas y como una necesidad para preservar el régimen republicano de gobierno de nuestra la nación mexicana y entidad oaxaqueña.
“Los Tribunales Electorales del país, han adquirido una importancia relevante en la búsqueda de una sociedad con mayores oportunidades. De una sociedad en la que gobernantes y gobernados sean sujetos en la construcción de un mundo mejor”.
“La democracia, recordó el magistrado presidente del TEEO, empieza con la libre designación de nuestros gobernantes (democracia formal) y se consolida con el respeto y efectivo goce de los derechos humanos (democracia sustantiva)”.
En estos últimos años hemos sido testigos cómo la ciudadanía oaxaqueña, con mayor frecuencia Acude a este Tribunal a demandar la solución a sus problemas político-electorales. Ello significa que se derecho constitucional de acceso a la justicia es cada día más efectivo.
Asimismo significa, que la brecha que existía en el pasado entre pueblo y órganos jurisdiccionales que se creía insalvable, se ha ido reduciendo. Para ello han sido determinantes las reformas constitucionales federales de años recientes, así como los criterios judiciales de Tribunales internacionales y nacionales de nuestro país.

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