Las llamadas arribadas ocurrieron en la temporada 2016-2017; en el país operan 32 campamentos tortugueros

Casi un millón de tortugas arribaron a Morro Ayuta, una de las playas mexicanas del estado de Oaxaca para desovar.

Esta cantidad corresponde a la temporada 2016-2017 que inició en julio de 2016 y que acaba de concluir, según cifras de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP); las tortugas Golfina llegaron a la playa considerada la segunda en importancia después del Santuario Playa de Escobilla.

México recibe 6 de las 7 especies de tortugas marinas del mundo: caguama (Caretta caretta); lora (Lepidochelys kempii); verde o prieta (Chelonia mydas), golfina (Lepidochelys olivacea); laúd (Dermochelys coriacea), y carey (Eretmochelys imbricata). De éstas, las últimas cuatro llegan a las costas de Oaxaca.

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El fenómeno de arribada (llegada masiva de tortugas en un tiempo y área determinada) se presenta en 12 playas del mundo, de las cuales cuatro se encuentran en México: una es el Santuario Playa de Rancho Nuevo en Tamaulipas con la tortuga Lora, y dos en el estado de Oaxaca, Morro Ayuta y Escobilla, y la cuarta en la playa Ixtapilla en Michoacán, estas tres para la tortuga Golfina.

Además existen otras playas de anidación donde llegan de forma solitaria como en el Verde Camacho, Sinaloa, Santuario Playa de Mismaloya, Jalisco; Chupadero, Colima; Santuario Playa de Tierra Colorada y Santuario Playa Piedra de Tlacoyunque, Guerrero; Santuario Playa de la Bahía de Chacahua, Oaxaca; y Santuario Playa de Puerto Arista, Chiapas.

La CONANP trabaja en la conservación y protección de las tortugas marinas a lo largo de la franja costera de 15 estados de la República Mexicana, para lo cual opera 32 campamentos tortugueros ubicados en más de 600 kilómetros de costa de ambos lados.

Cuenta con la participación de comunidades, instituciones y voluntarios quienes realizan recorridos de protección y vigilancia, monitoreo biológico e investigación.

Este quelonio es una especie considerada en peligro de extinción por la NOM-059-SEMARNAT-2010 y está protegida bajo el Decreto de Veda del 31 de mayo de 1990 con el que se prohíbe su captura, así como su aprovechamiento y la extracción de sus huevos, inclusive para consumo humano y/o de supervivencia.

La Razón