Oaxaca, Oax.- Después de un intento fallido por la intervención de la Policía Municipal, Jenny M.G.C. finalmente logró su objetivo. Se mató. Estaba desesperada. Desilusionada. En crisis.

Pero la historia de la adolescente de 15 años de edad tuvo otro ingrediente fatal. El martes por la noche que se pretendía lanzar de un puente peatonal, a la altura de la Central de Abasto, los elementos de la policía capitalina lograron impedirlo.
En seguida la canalizaron al Centro de Justicia para Mujeres, dependiente de la Fiscalía General del Estado, para que le brindaran apoyo psicológico y en su caso médico. Pero no le dieron la atención necesaria.
En lugar de ello fue enviada con sus padres, que intentaron ayudarla en el transcurso del miércoles.
Jenny se escapó de su casa en el transcurso de la tarde de ayer. Buscó a sus amigos. Lloró. Estaba desilusionada con la vida. Se quería suicidar otra vez.
Horas más tarde se fue al mismo puente. Cerca de las 10 de la noche lo intentó otra vez. Se lanzó y cayó al pavimento. El pequeño cuerpo de la adolescente ya no pudo ser salvado.
Cuerpos de emergencia llegaron al lugar, la levantaron con severas fracturas y la trasladaron al Hospital Civil. Sus padres la cuidaban, angustiados. En la mañana reportaron grave a Jenny. Pero al mediodía se dio la noticia fatal: falleció.
¿Quién la mató? ¿La sociedad? ¿Sus padres? ¿Las malas amistades y probable consumo de enervantes? O fue la negligencia oficial. O fue todo. La adolescente ya descansa en paz ahora.