* El principal responsable de conducir al estado de Oaxaca a una situación de lastre económico y de altos niveles de corrupción, es el ex gobernador, acusan.
* Es penoso y triste observar que Oaxaca no cambió y que las cosas están peor después de seis años, señala la denuncia en manos de la Comisión Instructora.

José Luis Sarmiento Gutiérrez

La legislatura local del estado de Oaxaca inició la revisión de la denuncia de Juicio Político presentada contra el ex gobernador Gabino Cué, congelada desde marzo del año pasado, donde se le acusa de haber violado reiteradamente múltiples disposiciones constitucionales y legales, que se pueden constituir en las conductas de Desvío de Recursos Públicos Federales, Enriquecimiento Ilícito y Tráfico de Influencias.
De acuerdo con la imputación presentada por el Senador Benjamín Robles Montoya, Amira Cruz Ramírez y Alejandro Cruz Pimentel, se solicitó al poder legislativo iniciar formalmente el Juicio Político contra Cué Monteagudo, “por distraer las rentas públicas del estado de los objetos a que están destinados por las leyes, por el desvío de recursos públicos que trastocan el funcionamiento normal de las instituciones y por violaciones graves a la Constitución”.
En el documento que se encuentra en poder de este reportero –pese a la negativa de integrantes de la Comisión Instructora, quienes se opusieron a proporcionarlo y lo mantienen bajo resguardo– se está solicitando ante la Secretaría de la Contraloría y Transparencia Gubernamental la Promoción de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria por el posible daño, perjuicio o ambos a la Hacienda Pública Federal.
“En Oaxaca, la renovación del sistema político  en 2010, supuso una nueva forma de gobernar y ser gobernado. Una de las exigencias en que mayor énfasis puso la sociedad oaxaqueña, era contar con instituciones confiables, eficientes y con servidores públicos que enaltezcan la labor de servir a la sociedad. Oh decepción”, lamentaron los denunciantes.
Acusaron a los “personajes públicos” cercanos al primer cuadro del ex gobernante, de mancillar la confianza que les fue depositada, quienes a través de sus acciones u omisiones se beneficiaron económicamente en detrimento del erario federal y estatal.
La corrupción, cita, ha tocado las esferas más sensibles de la sociedad oaxaqueña, frente a los escándalos del desfalco y fraude de programas sociales, adjudicaciones directas a empresas de amigos y familiares, el lucro con los pagos y sueldos de servidores, usurpación de funciones y actos de ilegalidad cometidos con esa personalidad.
“El principal responsable de conducir al estado de Oaxaca a una situación de lastre económico y de altos niveles de corrupción, es Gabino Cué Monteagudo”, remata la denuncia, “es penoso y triste observar que Oaxaca no cambió y que las cosas siguen peor después de seis años”.
Desvío de Recursos Públicos Federales, Enriquecimiento Ilícito y Tráfico de Influencias son las conductas consideradas violatorias de manera reiterada al artículo 81 de la Constitución Política del Estado de Oaxaca, donde se establecen las acciones en las que no puede incurrir un gobernador.
El capítulo VII del citado ordenamiento señala que el Gobernador no puede distraer las rentas públicas del estado de los objetivos a que estén destinadas por las leyes.
Para la parte acusadora, Cué se abstuvo de ejercer el cargo de acuerdo con las normas, permitiendo a su vez el influyentismo, la corrupción y deshonestidad de sus funcionarios, quienes se enriquecieron descomunalmente desde posiciones privilegiadas del gobierno, a través del dolo de sus correctas funciones, malversación y desvío de recursos, chantaje, colusión y cobro de prebendas.
Por tal motivo, en la solicitud de Juicio Político que consta de 51 páginas, así como 8 legajos de pruebas, se solicita la Promoción de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria ante la Secretaría de la Contraloría y Transparencia Gubernamental por la adjudicación directa de contratos de manera poco transparente en beneficio de las empresas amigas, lo que documentaron en diversas dependencias.

Presupuesto y endeudamiento históricos

El gobierno encabezado por Cué recibió uno de los presupuestos más altos del país, mismo que se fue incrementando en cada ejercicio fiscal, como se explica en la denuncia de Juicio Político, donde se etiquetaron durante el sexenio recursos del orden de 438 mil 219 millones de pesos, suministrados de la siguiente manera:
58 mil 497 millones de pesos en 2011 y 63 mil millones en 2012; en el año 2013, los recursos asignados al estado alcanzaron los 68 mil millones de pesos y en 2014 los 80 mil millones de pesos; en 2015 la cifra se aumentó a 83 mil 225 millones y en 2016 a 85 mil 497 millones de pesos.
Pese a los cuantiosos recursos, actualmente el 75 por ciento de la red carretera se encuentra en mal estado y el 62 por ciento de la misma cuenta con más de 50 años; sólo el 54 por ciento de las cabeceras municipales cuentan con acceso pavimentado.
Además, abunda el escrito, cifras del CONEVAL revelan que del 2012 al 2014 el número de personas con ingresos menores a la línea de bienestar fue de 246 mil 647 pesos, mientras que el presupuesto destinado a obras ascendió a 4 mil 810 millones que se pudieron destinar a contrarrestar los índices de pobreza y marginación.
“Es fundamental señalar el desproporcionado aumento de la deuda contraída por la administración del gobernador Gabino Cué, que en tan sólo seis años se incrementó en 10 mil millones de pesos, pasando de 4 mil 615 en 2010 a 14 mil 139 en 2016, sin que hasta la fecha se haya explicado con claridad al pueblo de Oaxaca en qué se utilizaron esos recursos que tendrán que pagar los contribuyentes”.

Desvío de recursos públicos

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) emitió contantes señalamientos a la anterior administración por no contar con manuales de organización y procedimientos para el ejercicio de recursos del Fondo para Infraestructura Social Estatal (FISE), así como por la carencia de mecanismos de control por parte de la Secretaría de Fianzas, los cuales se desglosan en la denuncia por distintos montos y durante varios ejercicios fiscales.
De acuerdo con las pruebas aportadas a la denuncia de Juicio Político, el organismo fiscalizador detectó del 2011 al 2014 un monto de 5 mil 870 millones 967 mil pesos de recursos federales no solventados, así como 4 mil 841 millones 127 mil pesos que no fueron ejercidos.
Durante ese mismo lapso, se tuvieron que devolver por detrimento a la hacienda estatal 137 millones 701 mil pesos. “Lo anterior implica no sólo un verdadero desvío de recursos sino también la actualización de delitos en contra del erario estatal”, remarca la documentación.
Un perjuicio directo a la paz, al progreso y al bienestar de las y los oaxaqueños, quienes diariamente carecen de alimentos adecuados en sus mesas, el desabasto de medicamentos en todo el estado, la creciente violencia y ola delictiva, las pésimas condiciones en las escuelas, la falta de insumos en el campo, la falta de viviendas y servicios básicos, es el saldo provocado por la malversación de recursos que establece la querella.

Mala planeación

Tras ganar las elecciones del 2010 y fomentar muchas expectativas entre los ciudadanos, Gabino Cué contaba con información precisa sobre los rezagos ancestrales en materia de infraestructura social, agua potable, drenaje, plantas de tratamiento, electrificación rural, salud, caminos, carreteras, puentes, hospitales y escuelas, como lo muestra un diagnóstico con gráficas en la denuncia de Juicio Político.
Sin embargo, desde el principio del sexenio, se anunciaron supuestos proyectos estratégicos –varios de ellos de dudosa calidad o inconclusos– por un monto global de 4 mil 810 millones de pesos:
El penal de Tlacolula, con una asignación de 2 mil 700 millones; el deportivo Venustiano Carranza con 382.6, el estadio del Tecnológico (utilizado por un equipo de futbol privado) con 447.6 millones y la remodelación de la calzada Porfirio Díaz con 230.5 millones de pesos.
Del mismo modo, el centro de iniciación musical con 126.6 millones, la Ciudad de los Archivos (que permanece bajo resguardo de la Fundación Alfredo Harp) con 594.7 millones y el paso a desnivel “5 Señores” con 328 millones de pesos.
Sin antecedentes sociales o de planeación claros, estos proyectos tenían la característica de que mostraban costos “inflados”, no permitían su normatividad ni su financiamiento.
“Ante los problemas financieros que provocaron estos proyectos, el gobierno del estado tuvo que endeudarse para poder llevarlos a cabo, a cambio de sacrificar importantes obras y acciones sociales, que se convertirían en mayor pobreza y explosividad política”, manifiesta el análisis.

Una oligarquía hundió a Oaxaca

De acuerdo con los hechos que se citan en el documento, el estado está sumido en una de las crisis política y económica más grave de su historia, como consecuencia de  una clase formada bajo las normas y principios antidemocráticos del viejo régimen priísta.
El grupo que concentró el poder político, encabezado por Gabino Cué, además de ser el responsable de la crisis económica y social, también obstaculiza los cambios necesarios para superar dicha crisis.
“Su resistencia a estos cambios se manifiesta impidiendo el desarrollo democrático; bloqueando toda iniciativa que implique la participación de la sociedad en la planeación, seguimiento y evaluación de las obras financiadas con recursos públicos, resistiéndose a la fiscalización de los proyectos y acciones financiadas a través de inversiones gubernamentales”.
Las acusaciones contra el ex gobernador sentencian que su grupo de poder pretendió mantener el atraso y marginación en el estado, simplemente porque ello resulta funcional para sus intereses particulares.
Resalta que la pasada administración estatal convirtió a Oaxaca en lo que Aristóteles –dentro de su clasificación de formas de gobierno– denominó como una oligarquía, que es la degeneración de la aristocracia, en la que los intereses del pueblo quedan subordinados a los intereses de la clase gobernante.
Zona de los archivos adjuntos