Alondra Mayoral

Integrantes de la Coordinadora de Pueblos Unidos por el Cuidado y la Defensa del Agua (Copuda) informaron que presentaron una propuesta en la que plantean que las comunidades indígenas puedan normar y auto regular el consumo y extracción del agua de los mantos acuíferos.

En rueda de prensa, dijeron que se trata de demandar a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que se reconozcan los derechos territoriales y el derecho de libre determinación y autonomía de las comunidades zapotecas de la micro región que se encuentra dentro del distrito de Ocotlán de Morelos para que tengan la facultad de elaborar y emitir las normas que regulen el uso y disfrute del vital líquido que se encuentra en el subsuelo.

La propuesta respalda por la organización internacional Oxfam México, la Universidad Autónoma Metropolitana de Iztapalapa (UAM) y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), así como organismos civiles, se da en el marco del inicio de la cuarta etapa de la consulta indígena sobre la vigencia del Decreto de Veda de 1967 en el que se prohíbe el aprovechamiento del agua con fines agrícolas a 16 poblaciones de esa micro región.

“En los últimos 10 años, los campesinos indígenas que integran la Codupa han dado cuenta de su capacidad para gestionar, diseñar y construir obras de captación de agua de lluvia que hasta ahora revitalizan los mantos acuíferos de la región y del cual depende su sustento”, dijeron durante la lectura de un pronunciamiento”.

Además, dijeron que hay coincidencia entre organismos de la sociedad civil e instituciones educativas de que se trata de una oportunidad histórica para que el Estado Mexicano establezca una relación de corresponsabilidad con los pueblos indígenas y que se siente un precedente a nivel nacional.
“Se suman de manera pública a este proceso de defensa del agua y a la propuesta de 16 comunidades, en la convicción de que todas las personas deben tener un acceso justo a los bienes comunes naturales y de la innovación y propuestas comunitarias y ciudadanas son fundamentales para la construcción de una economía más humana y el combate a la desigualdad”.

Los representantes de Copuda, de organismos civiles y de instituciones educativas, hicieron también un llamado a las autoridades responsables para que continúen la consulta indígena sobre el decreto de veda de 1967, con pleno respeto a los derechos y la voluntad de las comunidades en cuestión.
Un proceso de consulta con esas características, dijeron, sería un ejemplo de buenas prácticas de gobierno para el cuidado y aprovechamiento de los bienes comunes naturales en México y el mundo, así como un ejemplo en el combate a la desigualdad social.