Juan Carlos Zavala
Las comunidades indígenas de Oaxaca y del país son marginadas y abandonadas por los procesos de desarrollo impulsados desde el Gobierno, incluso no son contemplados en los temas de discusión nacional, sostiene Ricardo Fuentes Nieva, director ejecutivo de Oxfam México.
El actual sistema económico les ha impuesto grandes proyectos de extracción en sus territorios como la minería o la explotación de sus recursos naturales como el agua, en los que no sólo no son consultados, sino que tampoco les beneficia.
“Eso no es progreso, un progreso excluyente que beneficia solo a unos cuantos no puede ser llamado progreso”.
Oxfam México se ha sumado a la lucha que emprendieron 16 comunidades zapotecas de la región Valles Centrales que exigen el levantamiento del Decreto de Veda de 1967, que les prohíbe el uso del agua para uso agrícola, actividad de la que depende su sustento.
Para la organización internacional, este caso es un ejemplo de las enormes desigualdades que propician algunas decisiones públicas.
Advierte que mientras por un lado el Estado mexicano ha generado enormes facilidades para atraer inversión nacional e internacional a sectores de la economía como el minero o el energético, por otro lado ha dificultado el acceso justo a medios fundamentales de vida a diversas personas y comunidades en el país.
Las personas y empresas que invierten en dichos sectores económicos suelen contar con voz e influencia en el marco regulatorio que las rige, lo cual les permite operar en condiciones suficientemente favorables.
Por el contrario, miles de personas y comunidades campesinas e indígenas de México carecen de la voz y la influencia necesarias para participar de la misma forma, por lo cual suelen enfrentar marcos regulatorios injustos y que obstaculizan sus posibilidades de desarrollo de largo plazo.
“Un sistema extractiva, un sistema que beneficia a unos cuantos es un sistema erróneo y es parte del trabajo que nosotros estamos haciendo como Oxfam a nivel nacional y nivel internacional. Nosotros denunciamos a estos grandes sistemas que generan grandes desigualdades, que benefician a unos cuantos a expensas del resto de la sociedad”.
Parte del desafío, dice Fuentes Nieva, es como se modifica ese sistema de manera ordenada y pacífica en donde los sistemas sociales y económicos beneficien a todos y no sólo a unos cuantos. Por eso, afirma que sí hay intereses que se tocan en estas demandas y luchas que emprenden las comunidades indígenas.
“Es la responsabilidad muy explícita del gobierno de llegar a soluciones que beneficien a todos y no a unos cuantos. El gobierno no funciona para unas personas, deben funcionar para todos los mexicanos”.
El director ejecutivo de Oxfam México, Fuentes Nieva, puntualiza que cualquier proyecto que se lleve a cabo en cualquier parte del país, tiene que tomar en cuenta los derechos de las comunidades que se verían afectadas y no sólo los intereses económicos extractivos de ciertas industrias, como la minera.