El jefe de la Patrulla Fronteriza de EU dejará la agencia, aunque no se sabe si lo corrieron o renunció.

Cd. de México.- El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos puso en su web los planes de la Administración Trump para la aplicación de las leyes de inmigración, que incluyen acelerar y ampliar las expulsiones inmediatas, devolver automáticamente a los inmigrantes sorprendidos en la frontera, reclutar miles de nuevos agentes y hasta perseguir penalmente a los padres que lleven a sus hijos al país.

El Departamento lanzó memorándums de orientación firmados por el Secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, entregados a los jefes de los organismos clave, que describen la forma en que el Gobierno planea implementar las dos órdenes ejecutivas que el Presidente Donald Trump firmó el mes pasado sobre seguridad fronteriza.

Los memos, que fueron obtenidos y presentados por la CNN el fin de semana, sirven para ampliar las órdenes y apuntan a que la ofensiva será masiva: para reforzar las agencias dedicadas al control de la inmigración, se establece la contratación de 15 mil nuevos agentes, se aumentan las competencias policiales y se determina una mayor colaboración con las fuerzas locales.

Señalan un aumento en los recursos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) y de la Oficina de Aduanas y Fronteras (CBP), la construcción de un muro en la frontera con México y una toma de posición más dura contra los inmigrantes indocumentados.

Además, se pretende aligerar las barreras legales, en especial en el capítulo más ejecutivo: las deportaciones inmediatas.

Hasta ahora esta modalidad de expulsión se aplicaba a aquellos inmigrantes que hubieran pasado menos de dos semanas en el país y estuviesen a no más de 160 kilómetros de la línea divisoria. Pero los borradores indican que se pretende anular los límites geográficos y extender su aplicación a todos aquellos que lleven hasta dos años en territorio estadounidense.

A este gran salto se añade la devolución automática de los inmigrantes sorprendidos en la frontera y la persecución penal de aquellos padres que hayan pagado a redes de traficantes para traer a sus hijos.

Los memos también muestran una serie de cambios para poner fin a la llamada “captura y liberación”, donde los inmigrantes indocumentados en espera de procesos judiciales se les concedía libertad condicional y una licencia para ingresar al país y asistir a sus citas judiciales.

Fuera de estos planes queda, según los borradores, el programa de Obama destinado a proteger a los dreamers, los menores escolarizados que llegaron sin papeles a Estados Unidos.

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