Habitantes de diversas congregaciones de Santa María Chimalapa pidieron a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) medidas cautelares ante los riesgos de ataques de “grupos paramilitares” del vecino estado de Chiapas.

A través del Comité Nacional para la Defensa y Conservación de los Chimalapas, recordaron que el pasado 24 de febrero, comuneros de la Congregación Nuevo San Andrés fueron atacados por 70 hombres armados provenientes de Chiapas, lo que dejó como saldo cuatro heridos y seis desaparecidos, que regresaron a la comunidad dos días después.

Señaló a Miguel López López y Antonio Jiménez Luna ó Rubén Jiménez Luna como “guardias blancas” al servicio del ranchero Carmen Ariel Gómez Jiménez, supuesto propietario del vecino predio denominado “Los Ocotones”, donde “con apoyo de autoridades ambientales (Conanp-Conafor) y del gobierno de Chiapas, ha construido un proyecto de supuesto “eco”turismo”, pero que en los hechos fue una invasión.

Expuso que luego de dos años de permanecer encarcelados en el estado de Chiapas, por los delitos de homicidio y delincuencia organizada, los citados “fueron inexplicablemente liberados, regresando a la zona limítrofe de los Chimalapas, reorganizando su grupo de pistoleros y perpetrando el ataque y agresión armada contra comuneros chimalapas de Nuevo San Andrés, ocurrido el pasado 24 de febrero”.

Apuntaron que los afectados presentaron el 28 de febrero su denuncia penal pero nuevamente fueron intimidados por dichas personas, por lo cual pidieron medidas cautelares a la Defensoría, en particular a siete personas que han sido víctimas de los ataques. Responsabilizaron a las autoridades estatales de cualquier agresión, en caso de no actuar para brindarles seguridad.