El temor a un cambio radical de la política comercial de Estados Unidos con México, alimentado por la incertidumbre que acompaña a la retórica del presidente Donald Trump, ha tenido un efecto lastre en el valor del peso en los últimos meses. El secretario estadounidense de Comercio, Wilbur Ross, trató este viernes de espantar esos fantasmas y se mostró incluso partidario de adoptar un mecanismo adicional que permita estabilizar el tipo de cambio entre las dos divisas. Sus palabras han provocado una fuerte apreciación del peso frente al dólar.

La prioridad de Ross, aseguró en una entrevista concedida a la cadena financiera CNBC, es la revisión del tratado con México y Canadá. “Tiene sentido que solidifiquemos la relación con nuestros vecinos primero”. Trump ya dijo en el pasado que la intención es conseguir que además de libre sea justo, estableciendo unos términos más favorables que eviten la deslocalización de empleo en la industria.

Wilbur Ross sí dejó claro, en cambio, que en materia comercial la nueva Administración estadounidense será “agresiva” para conseguir que los acuerdos comerciales que se negocien en la escena internacional serán más favorables para los intereses de EE UU. En este sentido, anticipó que será severo a la hora de exigir que se cumplen las reglas de juego, para evitar que penalicen a la economía y a su sector exportador. Son los primeros comentarios públicos que hace Ross desde que el pasado lunes fuera confirmado por el Senado para liderar la secretaría de comercio. Durante la audiencia en el Capitolio para refrendar su nominación advirtió de que la administración Trump ya dijo que la negociación con México y Canadá será constructiva.

El nuevo responsable de Comercio está convencido de que si EE UU y México son capaces de renegociar un buen acuerdo, eso contribuirá a que el peso se recupere “bastante”. Las palabras de Ross, de hecho, hicieron que la moneda mexicana se apreciara hasta alcanzar su nivel más alto frente al dólar desde las elecciones del pasado 8 de noviembre. El peso perdió un 20% de su valor desde junio de 2015, cuando Trump entró en campaña. Sin embargo, desde el pasado 20 de enero, cuando el magnate republicano tomó posesión como presidente, es la moneda del mundo que más se aprecia frente al dólar.

Pero el secretario de Comercio admite que renegociar la Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no es suficiente. El acuerdo comercial tenía como objetivo original igualar los niveles de vida entre los tres países socios. Eso no se ha conseguido y el poder adquisitivo de los mexicanos se reduce más cuando se deprecia su divisa. Por este motivo, Ross es partidario de que se establezca un mecanismo adicional que estabilice el cambio.

La idea pasaría por establecer líneas de crédito entre los bancos centrales, como las que se abrieron a raíz de la crisis financiera para inyectar liquidez en el sistema. Esta medida para reducir la volatilidad, en cualquier caso, es competencia del Tesoro de EE UU y de la Reserva Federal a solicitud de México. Por su parte el banco central mexicano ya ha puesto en marcha en las últimas semanas un programa de coberturas a través de las entidades financieras para evitar que las empresas nacionales sufran la fluctuación del tipo de cambio. Este plan, que echará a andar el próximo lunes, es otro de los factores que han ayudado a relajar la presión sobre el peso, divisa que este viernes ha tocado su nivel más bajo frente al dólar desde el pasado 9 de noviembre, justo después de las elecciones presidenciales que ganó Trump. Lo ha hecho pese a la inminente subida de tipos de interés en la primera potencia mundial, que añadiría presión sobre el conjunto de las divisas emergentes –entre ellas, la mexicana–. Este mismo viernes, Janet Yellen ha dejado caer que el encarecimiento en el precio del dinero en EE UU tiene muchos visos de llegar tan pronto como este mismo mes de marzo.

Juan Carlos Rodado, jefe de análisis de Natixis para América Latina y uno de los analistas que más acierto ha tenido en los últimos meses a la hora de predecir los movimientos del peso, opta por la cautela ante este movimiento. “Hasta que no se materialice nada, no podemos hacer ninguna conclusión en lo que va a pasar con el tipo de cambio. Hay que esperar a ver claramente qué medidas concretas se toman sobre el TLCAN”.

Rodado relaciona la severa apreciación de la moneda mexicana en las últimas horas con lo ocurrido el miércoles, cuando corrió el rumor de que el Banco de México estaba negociando con la Reserva Federal estadounidense una línea de swap como la puesta en marcha durante la crisis financiera de 2008 y 2009 para sostener la cotización del peso durante la negociación del TLCAN. “La simple especulación hizo que el peso se apreciase un 1%, pero después llegó el desmentido y se deshicieron las ganancias”, subraya. “Prefiero ser cauto: es muy prematuro siquiera para tomar los comentarios de Ross al pie de la letra. Al final, el problema es que Trump es sinónimo de incertidumbre y en cualquier momento puede tomar una decisión unilateral sin medir las consecuencias”, cierra.

En la misma línea, Gabriela Siller, de Banco Base, recuerda en una nota para clientes que el mercado ha ignorado la referencia de Ross en la CNBC a la “agresividad” de EE UU en la renegociación comercial. “Ha optado por la atención selectiva”, subraya, lo que ha permitido al cambio dólar-peso marcar un mínimo anual este viernes por la mañana.

 

El País