Oaxaca, Oax.  Su juventud no es signo de inexperiencia, la apariencia de su fragilidad esconde a la guerrera, amante de su patria y nación, el respeto a las Fuerzas Armadas.

Sus sueños como cualquier ciudadana común y corriente tener tranquilidad,  paz en su país y en sus estados. Salir y caminar por las calles, tener una familia e hijos.

Con apenas 23 años, Karla es subteniente de  artillería, es una de las primeras mujeres a nivel nacional egresada del Colegio Militar en esta arma, oriunda de Oaxaca, su padre militar y sus miras son alcanzar a corto plazo el grado de teniente y no descarta llegar al grado de general.

A su mando Karla tiene a 27 hombres a quienes dirige en el combate al narcotráfico y en acciones a favor de la población en  un campamento en la región mixe de Oaxaca.


Es ejemplo de una de las  12 mil mujeres en activo en el Ejército y de las  228 mujeres que se encuentran en la octava región militar de Oaxaca,  quienes se abren pasó rápidamente para ocupar puestos importantes de mando a la par con los hombres.

Al respecto el Coronel de Artillería, Diplomado de Estado Mayor, Ramiro Gómez,  comandante del sexto regimiento de artillería señaló  que en el 2016 egresaron 23 oficiales de  los cuales  20 masculinos y  3 femeninos, es la  primera generación de mujeres de artillería aunque las mujeres siempre han tenido una participación muy fuerte como odontólogas, doctoras  o enfermeras en el Ejército mexicano.

No hay diferencia entre hombres o mujeres porque la leyes militares no lo  permiten,  las rutinas de preparación son las mismas, señaló el coronel encargado del campamento.

Adriana, es  originaria de Pátzcuaro Michoacán, licenciatura en Ciencias militares del Heroico Colegio Militar, con 22 años de edad lleva a cuestas otra responsabilidad, la de coordinar que haya alimentación fresca y se preparen alimentos idóneos para toda una tropa.


En el campamento ubicado en una de las regiones de Oaxaca, Adriana es la  responsable de reabastecer a la base de operaciones con alimentación fresca para 7 días, supervisar que se prepare  la alimentación  para un jefe, 6 oficiales y 61 de tropa.

La idea de pertenecer al Ejército mexicano siempre fue su sueño desde pequeña y a pesar de que como militares siempre tienen que estar alertas, ella disfruta su trabajo y lo realiza con mucha dedicación.

En horas no laborales ella deja el uniforme y sale a la calle con una identidad de civil, le  gusta a ir al cine con su novio, recorrer la ciudad de Oaxaca y hacer cualquier actividad como una joven de su edad.

Desde pequeña siempre quiso ser militar y cuando  la información llegó a su  escuela no desaprovechó  la oportunidad de ingresar al servicio de intendencia porque es en ese cargo desde donde   puede hacer servicio social y  apoyar tanto a los militares como a la  sociedad civil.

Lleva 5 meses en Oaxaca y para ella no hay impedimento para que la mujer se desarrolle profesional y personalmente. Incluso Adriana  sueña con tener una familia, hijos pues tiene la confianza de poder compaginar toda esta labor.

Magaly es otra  de las mujeres en campo, ella es subteniente médico cirujano, egresada  de  la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Pero su interés,   el respeto y gran admiración que tiene por las fuerzas Armadas la llevó adentrarse a las filas.

Para Magaly   compaginar la labor en el Ejército  con la vida familiar, si se puede y al menos ella lo  lleva acabo.

La confianza y la comunicación son la base  con la pareja y la familia e incluso se puede ser madre, esposa, hermana y amiga.

Ella lleva dos años en función y a pesar del riesgo que hay en la labor  confía en sus compañeros porque sabe que son preparados.

La subteniente médico no se ve trabajando en un hospital porque las condiciones de preparación y adrenalina no se comparan.

Tiene 30 años de edad y su función en este campamento es salvaguardar la integridad de las tropas que estén sanos que estén bien físicamente y dar atención en este sitio para las urgencias, consultas y canalizarlos en casos graves.