“El decoro en los juzgados es vital, como la actuación de sus jueces y demás funcionarios” Manolo

Reitero que para escribir se requiere vivir, o recabar datos sobre lo que se plasmará. Así de esa forma acudí el pasado jueves a Ejutla de Crespo ( tierra de las deliciosas salchichas cocinadas al horno) y por supuesto, lugar donde nació Manuel Sabino Crespo, el sacerdote que se sumó al movimiento insurgente, en la guerra de la independencia de México. Estando al alba del arribo del mandatario del gobierno del estado de Oaxaca, quien descendió en helicóptero, e inmediatamente se acercó a saludar a personas que estaban en las gradas del campo de futbol, mismo que con voz animada, les preguntó, que querían para ese poblado, y procedió a tomarse fotos con ellos, como con el Presidente Municipal de ese poblado. De manera inmediata se trasladó en camioneta hacia las instalaciones que serían inauguradas. Haciendo uso de la palabra el Presidente municipal de esa pueblo, citando a Sócrates el gran filósofo griego;  posteriormente Alfredo Lagunas, enfatizó a Oaxaca como pionero en juicios orales, y finalmente el gobernador, quien emitió un discurso, claro, y preciso, (optando en omitir leerlo) remarcando el valor de esa obra de 43 millones de pesos y que es primordial contar con espacios adecuados para atender a la población que acuden a pedir justicia, una vez acontecido, se dispuso a recorrer  las instalaciones, mismas que están ya terminadas, preguntando por todos los detalles, incluyendo si ya estaban cubiertas las estimaciones de la obra, para no quedar a deber a nadie cantidad alguna.

Que una vez concluido el recorrido disfrutó un vaso de agua con horchata el gobernador Alejandro Murat, y demás funcionarios como también jueces y magistrados. Y escuchar peticiones como la de un Presidente municipal que le relató mataron a su papá, y deseaba se esclareciera el crimen. A los que de inmediato le pidió al fiscal Carrillo ( en forma cordial y respetuosa)  atendiera a esa persona.

Así las cosas, es hora de levantarse y actuar. No podemos quedar paralizados por el recelo a lo que nos pueda pasar, tampoco por el miedo a ser aprisionados, necesitamos activar el coraje e impulsar el intelecto con tenacidad, pero sin fanatismos; con entusiasmo, pero sin rudeza; sabiendo que todo se forma de la unión y de la unidad, de caminar juntos y de hacer piña para aliviar las necesidades humanitarias. Son tantas las pesadillas que nos circundan, que hemos de reaccionar siempre con sentido de humanidad, máxime en un momento de tantas hostilidades, donde muchos no respetan a nadie, ni a las propias leyes.

Se atenderán 31 municipios, que dejarán de ser mudos, en el que los ciudadanos no pueden hacer oír sus voces porque afrontan riesgos graves, gravísimos, lo que dificulta la convivencia en un planeta cada vez más deshumanizado, desquiciado por mil patologías y desmembrado por la mentira, ante los mil atropellos que continuamente se suceden. Ciertamente, ante esta bochornosa situación, cada aurora cuesta más vivir y, sobre todo, vivir dignamente; usurpadas las raíces, desmemoriados y desplumados de la conciencia colectiva de la continuidad histórica del linaje, del modo de pensar y de sentir, de la manera de hacer cultura y de cultivarse.

Está visto que esta era del conocimiento nos deja sin tiempo para la reflexión. Todo es doctrina interesada y excluyente. Esta putrefacta atmósfera nos mata. Apenas podemos caminar libremente, ya que se impone la ley del más fuerte. Además, llegado al atardecer de la existencia, cuando no eres productivo te eliminan como si uno fuese un mero producto más de mercado. A este calvario, hay que sumarle el fenómeno de la explotación y de la opresión, empujado por una economía insensible que reduce al ser humano a un objeto más, sin voluntad alguna. Los efectos de este desorden son bien palpables. Hay un vacío que nos confunde a más no poder y nos deja sin aliento.

En consecuencia, el abuso está a la orden del día, pues todo se relativiza al dinero y al poder, lo demás se degrada y se devalúa. Junto a este clima de arbitrariedades, más tarde o más temprano provocará su estampida, su descarga en forma de agresión y de contienda.

Y obvio aumenta la carga laboral de juicios, que gentes sin escrúpulos que todo lo embadurnan de odios en lugar de avivar una cultura de cooperación y colaboración. Así no podemos avanzar. Hoy más que nunca vivimos esa falsa paz, ese aparente sosiego de una minoría privilegiada, ese espíritu mundano que no le interesa hacer justicia justa, sino fingida o figurada en la retórica. En algún momento deberíamos repensar como especie y ver que la realidad nos supera para mal. Cada instante somos más lobos, menos precisos y menos preciosos también. De ahí la urgente necesidad de un pacto de especie por la concordia, por el sentimiento colectivo, por la creación  de tribunas como se hizo en Ejutla de Crespo nuevo centro de administración de justicia.

Jugadas de la Vida

En la China del siglo XIX, solamente el marido podía contemplar los pies desnudos de su mujer.

Agradezco lectura a este artículo “constructor” al twitter: @ldojuanmanuel