Siempre he creído -y ya lo he escrito- que el tiempo juega a nuestro favor. Y en ese sentido, no hay que confundir lo que necesita un partido o un político con lo que necesita el país

No entiendo, pero al menos entiendo que no entiendo.

Si el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, logró que el peso se fortaleciera frente al dólar simplemente con una gentil declaración respecto a la posibilidad de tener un acuerdo “sensato” con México sobre el TLCAN, sin necesidad de escupirnos, maltratarnos o ningunearnos. Entonces, ¿por qué no lo podemos escuchar?

Él manifestó que no hay por qué tener prisa puesto que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte es un tema importante y complejo que se empezará a renegociar a finales del 2017 y durará aproximadamente un año.

En ese sentido, es conveniente saber que la elección del 2018 se celebrará sin un TLCAN cerrado.

Comprendo que eso debe ser terrible para los negociadores y los políticos que están actualmente en el poder, porque, imagínese usted, lo que significa iniciar el proceso electoral del Estado de México con un TLCAN abierto y totalmente pendiente.

Pero una vez que se elija el nuevo gobernador para el Edomex, si es que gana el partido en el gobierno, ¿cómo va a ser la elección del 2018, recibiendo por cada determinado tiempo una patada en la boca de parte del presidente Trump vía Twitter?

Porque considerando ese contexto y así como le hizo Putin en el imperio del norte, ahora el mandatario estadounidense puede terminar por hacernos nuestra elección. Y es que, bastará con que apriete más o apriete menos, para que a un candidato le vaya mejor o peor.

Eso, sin duda, es el peor escenario posible para México. Pero sobre todo es el peor escenario posible para todos aquellos mexicanos que han comprometido su vida y su honor para defender en la negociación nuestra soberanía y dignidad nacional.

Siempre he creído -y ya lo he escrito- que el tiempo juega a nuestro favor. Y en ese sentido, no hay que confundir lo que necesita un partido o un político con lo que necesita el país.

México necesita hacer una buena negociación, pero sobre todo necesita aprovechar esta coyuntura para crecer y diversificarse. Puesto que esta situación es una gran oportunidad para empezar a vivir sin tener aquella enorme excusa generalizada llamada los gringos y los Estados Unidos de América.

Y es que, ahora Mr. Trump nos da la oportunidad de convertirnos en mayores. Entonces, ¿por qué no lo aprovechamos?