Cuidado porque alguien no le está poniendo la lupa adecuada a lo que sucede con el extraditado Joaquín “El Chapo” Guzmán en Nueva York. Y eso puede ser un caso que cambie la historia

 

Cuidado porque alguien no le está poniendo la lupa adecuada a lo que sucede con el extraditado Joaquín “El Chapo” Guzmán en Nueva York. Y eso puede ser un caso que cambie la historia.

Analicemos cuatro puntos que hacen pensar que aquí hay gato encerrado.

EXTRADICIÓN A LA OBAMA.- El 18 de febrero, aquí les advertimos el curioso detalle de que el gobierno mexicano hubiera elegido el último día de la administración de Barak Obama para enviar ese “regalito” a los Estados Unidos.

¿Por qué no esperar a que un día después tomara posesión Donald Trump y mostrar ante el rijoso mandatario un primer gesto de cooperación?

¿Sería que el demócrata gobierno saliente tenía la voluntad de acoger al capo bajo régimen especial a cambio de información, mientras que al republicano gobierno entrante no le convenía que el capo pisara suelo norteamericano?

FISCAL DEMÓCRATA.- Alertábamos la extrañeza de que el capo más buscado del planeta fuera trasladado a una prisión de alta seguridad en Nueva York.

Sobre todo cuando existían cargos más graves en Texas y California, por citar dos estados fronterizos por los que transita la droga de Sinaloa.

Curiosa coincidencia: Nueva York es un territorio demócrata, en donde un asiento senatorial es ocupado por Hillary Clinton, quien perdió las elecciones frente a Trump.

Pero también sus fiscales suelen ser de la misma filiación, demócrata, por lo que  capo entregado a gobierno demócrata y juzgado en territorio demócrata, con nuevo Presidente republicano, ¿a qué huele?

Y si creen que es una simplista teoría de conspiración, atemos los dos últimos cabos.

TRUMP METE MANO.-  El pasado viernes 10 de marzo, el presidente Trump removió de su cargo a Robert L. Capers, el fiscal que está al frente del juicio contra “El Chapo”.

Su salida se vistió como un reordenamiento de fiscales, pero lo cierto es que el espinoso caso del capo que puede hablar de más pasó ya a manos republicanas.

Fue el ahora exfiscal Capers quien al anunciar su remoción dijo que “esta tarde se me ordenó dejar mi puesto como fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, con efecto a marzo de 2017”.

El despido es curioso, considerando que el depuesto fiscal tenía una sólida reputación después que llegó a ese cargo hace 17 meses, cuando Obama designó en 2015 a Loretta Lynch como fiscal general de los Estados Unidos.

EL CHAPO, ¿LOCO? .-  Y tres días después de súbito aparecen los abogados norteamericanos de “El Chapo” –Michael Schnider y Michelle Gelernt- para anunciar en un informe de 24 páginas que su cliente “está muy deteriorado de salud”.

“Ha estado experimentando alucinaciones auditivas, quejándose de escuchar música en su celda incluso cuando su radio está apagada”, advierte el reporte.

La historia podría acabar en un desenlace inesperado, porque “El Chapo” sabe demasiado. De los de aquí y de los de allá.