Oaxaca, Oax.  Desde la rica y espumosa horchata con su nieve de tuna con nuez,  el  tejate y agua de chilacayota, que se reparte por las calles coloniales de Oaxaca y sus espacios llenos de historia se revive como cada año la Samaritana cada cuarto viernes de Cuaresma.

 Esta tradición  no solo se vive, sino que ademas se degusta a Samaritana y es tradición única en el país en la que se comparte un delicioso vaso con agua fresca o una exquisita nieve tradicional.

En sus calles se instalan puestos en los que sobresalen adornos de papel blanco y morado, así como flores de bugambilia
 y palmas.

Sesde un dia antes se inicia con la preparación de las aguas para que sean repartidos  a visitantes y originarios de este estado.

 Las personas  hacen largas filas para disfrutar de bebidas preparadas con frutas de la temporada como limón con chía, sandía, piña, horchata y chilacayota o el  Tejate, a base de cacao y hueso de mamey, que disponen en enormes ollas de barro.

Al medio día se realiza la bendición de los puestos de agua y se recuerda  el pasaje bíblico que relata el encuentro de Jesús con una mujer Samaritana, en el pozo de Jacob en la ciudad de Siquem.

De acuerdo con el Cronista de la Ciudad, Jorge Bueno Sánchez, esta tradición tomó importancia en el siglo XX y fue gracias a Doña Casilda Flores que llevó la celebración más allá de los atrios de las iglesias, porque involucró a negocios y viviendas, los cuales fungen como puntos de encuentro y convivencia hasta nuestros días.