Desde ayer el precio de las gasolinas fue liberado en Sonora y Baja California. Eso de la liberación es un decir, porque el proveedor sigue siendo Pemex. Si hay variaciones importantes, los consumidores los sufrirán a partir del fin de semana. Sin embargo, los que viven en la franja fronteriza tienen el escape de cruzar al lado americano a llenar el tanque. Hay un dato que debería inquietar al gobierno: de enero a febrero la recaudación por el cobro del impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) a la gasolina y el diésel se redujo 11.3 por ciento respecto del mismo periodo de 2016. De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, la recaudación por el impuesto a combustibles fue de 34 mil 824 millones de pesos, 2 mil 645 millones de pesos menos que el año anterior. La respuesta de los consumidores, además de salir a las calles a protestar, es consumir menos gasolina.

La Jornada / Dinero / Enrique Galván Ochoa