En estos días recientes ocurrieron en México algunos sucesos que podrían interpretarse como manifestaciones de una profunda crisis:

1) Edomex fue convertido en un tianguis priísta de votos. Narro, Nuño, Osorio Chong, Eruviel Ávila y hasta Angélica Rivera hicieron campaña para el PRImazo Alfredo del Mazo.

2) El fiscal de Nayarit, Édgar Veytia, fue detenido en San Diego, California, bajo el cargo de traficar con drogas. El gobernador priísta Roberto Sandoval dice que no lo defiende, pero hace énfasis en que no hay ninguna denuncia en su contra.

3) Se peló el otro Duarte, el ex gobernador de Chihuahua, César, después de varios meses que estuvo al alcance de la policía. Ya hay orden de aprehensión, incluso ficha de Interpol. Las fichas de Interpol no siempre funcionan, recuerden el caso de Gastón Azcárraga, el de Mexicana.

4 El diario Norte de Ciudad Juárez, en el que colaboraba nuestra compañera Miroslava Breach, dejó de editarse.

Todos estos son sucesos graves, hablan de violencia, de una rampante corrupción e impunidad. Lo bueno es que sólo existen en nuestra mente. Ya lo dijo el Presidente.

La Jornada / Dinero / Enrique Galvan Ochoa