EL IMPARCIAL / Humberto A. Torres

El titular de la Secretaría del Medio Ambiente, José Luis Calvo Ziga contrata los servicios de la compañía Alianza Empresarial Marbin por un plazo de tres meses 

A pesar de que no se han pagado los servicios brindados por la empresa Sistemas de Ingeniería y Control Ambiental, S.A. de C.V. (SICA), que operaba el relleno sanitario desde hace cinco meses, ayer inició labores la compañía Alianza Empresarial Marbin, sin que hubiera mediado la autorización de una autoridad competente o por vía de una orden fundada y motivada, sostuvo la abogada Edna Georgina Franco Vargas.
La apoderada legal de SICA, expresó su inquietud porque se desconoce el mecanismo de adjudicación directa que en su caso haya operado, pues no hubo licitación alguna.
Esta contratación se otorga a una compañía sin la experiencia conforme a normas oficiales mexicanas en el ramo, dijo, además de insistir que no se ha pagado la contratación de la administración anterior y actual con la empresa que hasta el martes 4 de abril operaba el relleno desde hace cinco meses.
“Esta empresa con apenas dos años de creación fue contratada para operar, mantener y monitorear el relleno sanitario por José Luis Calvo Ziga, titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de Oaxaca (Semaedeso) por un plazo de tres meses a partir de este 4 de abril”, dijo.
?Cómo es posible que se pueda contratar por seis millones a una empresa de reciente creación cuando aún se adeuda el trabajo de cinco meses a la empresa actual? Cuestionó la abogada.
La nueva empresa es Alianza Empresarial Marbin con domicilio en Prolongación de Eucaliptos número 114 interior 2 en la Unidad habitacional Infonavit “Ricardo Flores Magón”.
Es representada por Juan Manuel de la Cruz Chicatti, cuyo domicilio es andador Santa Cruz número 9 fraccionamiento San Agustín en Santa María Huatulco. Además de que se ignora qué currículum de experiencia en el ramo ambiental tiene la empresa pues el contrato omite toda representación técnica en materia ambiental.
Bomba de tiempo
A pesar del adeudo que dejó la pasada administración con la empresa SICA, que asciende a poco más de 9 millones de pesos, los trabajadores operaron hasta el pasado martes de manera normal.
La empresa SICA fue contratada por el gobierno de Gabino Cué Monteagudo, en virtud de una investigación que realizó el Instituto de Ingeniería Ambiental, en el que a través de un proyecto integral se logró generar condiciones adecuadas como campos deportivos, criadero de mojarras y con los lixiviados se puede generar energía.
Durante el periodo de transición del actual gobierno se comprometieron a atender el problema de la deuda, como fecha límite el 24 de diciembre, pero a la fecha no han recibido respuestas satisfactorias.
Según estudios, para seguir operando el relleno sanitario se requiere de varios factores como la liquidación de la deuda con la empresa SICA, el desalojo de las familias que invadieron ilegalmente en los alrededores de la zona y el compromiso institucional de las autoridades estatales.
Establecen que los riesgos se continuar acumulando la basura en el único y pequeño espacio que queda, es que los taludes puedan sepultar las viviendas de las personas que invadieron el predio en el cual se extendería el relleno.
Esta situación podría provocar graves problemas de conflicto social, incluso de salud pública por los lixiviados que pudieran fluir en el asentamiento urbano.
En una de las propuestas de solución que consideraron las autoridades de la administración estatal pasada, es la reubicación o desalojo de las personas que invadieron lo que antes eran terrenos del basurero.
Desde diciembre de 2016, Oaxaca de Juárez y municipios conurbados están en peligro de enfrentar una severa contingencia ambiental, la cual sería ocasionada por la contaminación que ha generado la basura que se desecha en la vía pública y que no es llevada al relleno sanitario para su confinamiento.
En algunos casos, la suspensión del servicio de recolección de basura obedece a las malas condiciones en que se encuentran los camiones, pero de acuerdo a los representantes de la empresa SICA, el factor más preocupante es que ya se agotó el espacio del relleno sanitario.