El vicepresidente de la Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción (AMIC), Raymundo Meixueiro Zorrilla, aseguró que el sistema económico y las políticas públicas en el país en materia de programación del gasto público están equivocadas.

En principio, afirmó, porque existe desigualdad y se carece de transparencia en la manera en que se invierte el presupuesto por parte del Gobierno.
De la inversión pública que se asigna cada año, ya sea para infraestructura como carreteras, construcción de edificios, obras sociales o la adquisición de servicios e insumos, explicó, el 70 por ciento se asigna a las grandes empresas del país; mientras que el 30 por ciento restante, se “asigna” a pequeñas y medianas empresas que son las que más empleos generan en México.
“No es posible que el dos por ciento de los empresarios de este país tengan el acceso al 70 por ciento de los recursos y el 98 por ciento de los empresarios únicamente tengan acceso al 30 por ciento”, apuntó.
De acuerdo con México Evalúa, cada año el gasto público ejercido es mayor que el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) aprobado por la Cámara de Diputados. En los últimos ocho años, el promedio anual del gasto ejercido superó el aprobado en 8.3 por ciento o 262 mil millones de pesos.
“El presupuesto en México es una Caja Negra porque no se ejecuta lo que se aprueba. Se gasta más, se gasta diferente y no existen mecanismos de transparencia y rendición de cuentas que permitan entender estos cambios. La regulación de las adecuaciones al presupuesto es insuficiente; la normatividad no especifica qué información sobre las adecuaciones deberá acompañar los reportes de gasto”.
El gasto o inversión pública en infraestructura, según México Evalúa, asciende a más de 500 mil millones de pesos.
“Desde ahí el sistema económico está equivocado, o sea las políticas públicas están equivocadas”, aseguró Raymundo Meixueiro al sostener que esta es la causa de que los jóvenes mexicanos no tengan opciones de trabajo u oportunidades de superación, “precisamente porque hay una desigualdad en la programación del gasto público, no hay una transparencia”.
La AMIC, dijo, está luchando porque las micro, pequeñas y medianas empresas tengan acceso a por lo menos el 70 del presupuesto en infraestructura e insumos de este país; es decir, invertir la política actual que privilegia a un número muy reducido de empresarios.
“Así es como nosotros estamos haciendo nuestro frente, buscando la unidad, hacer los acuerdos para que en este 2018 haya un cambio de verdad”, sostuvo como parte de la decisión de un grupo de empresarios de involucrarse en las elecciones presidenciales.
“Ese cambio tiene que ser de raíz, tiene que haber cambios drásticos en todos los aspectos. El tema de la gasolina nos pegó durísimo, en Estados Unidos está en 11 pesos y aquí está en 16 o 17 pesos. No es posible que vendamos el petróleo a Estados Unidos que ahí lo procese y luego lo regresen más caro. Creo que ya es el momento de levantar la voz y luchar por nuestro país”.
Para el empresario opinar está bien, pero también dijo que es el momento de hacerse responsables y tomar parte en las decisiones en el país.