Las imágenes el pasado 3 de mayo en Tuxtla Gutiérrez Chiapas, son más que elocuentes: un ex gobernador que es prácticamente echado de ese estado, a gritos y entre reclamos.

¿Qué ha hecho Ulises Ruiz Ortiz para ser la vergüenza de Oaxaca? Todo lo posible, y hasta lo imposible. Tanto que a su propia tierra natal se ha negado a regresar, después de siete años; cuando lo hace, es a escondidas y por corto lapso.
Veamos: es harto conocida la historia de URO, un hombre nacido en Chalcatongo de Hidalgo pero que se fue a radicar muy pequeño a Juchitán de Zaragoza; un político ambicioso que fue diputado y hasta senador, de donde salió para competir por la gubernatura en 2004.
Conocido por todos por sus prácticas de “mapachería” electoral, que puso en servicio a lo largo de seis años; un sexenio que se caracterizó por el saqueo brutal del erario y ahí están los ejemplos de Bulmaro Rito Salinas, Miguel Ángel Ortega Habib, Armando González Bernabé, Alejandro Figueroa… por mencionar a algunos.
Un extracto de una nota de septiembre de 2012 en “Proceso” nos detalla un poco más: “Una veintena de exfuncionarios estatales y siete más del Poder Judicial Federal fueron inhabilitados en los últimos 18 meses.
Sin embargo, en dicha lista sólo figuran tres excolaboradores cercanos al exgobernador Ulises Ruiz Ortiz.
Según trascendió, entre los sancionados hay dos exfuncionarios a los que se les inhabilitó por 20 años; tres por una década; cinco por tres años; cuatro por dos años; 11 por un año, uno más por un semestre y otro por sólo un mes.
Lo contrastante de los casos es que mientras al exdirector general de Caminos y Aeropistas de Oaxaca, Armando Félix González Bernabé, y a su director Ambrosio Vásquez Arango se les inhabilitó por 20 años, al titular del Instituto Oaxaqueño Constructor de Infraestructura Física Educativa (Iocifed), Jesús Ángel Díaz Ortega, se le sancionó sólo por seis meses y, a su subalterno Rodolfo Antonio Alegría Reyes, un mes.
Aunque en las conclusiones de las auditorías practicadas al gabinete del priista Ulises Ruiz se ha señalado a por lo menos 32 exfuncionarios como responsables de un quebranto patrimonial superior a los 4 mil millones de pesos, los verdaderos “peces gordos” de la corrupción siguen en la absoluta impunidad”.
El acabose de Ulises Ruiz fue sentirse dueño absoluto de vidas y destinos de los oaxaqueños y el 14 de junio de 2006, implementó un megaoperativo policiaco en contra del magisterio, que a la postre estuvo a punto de tirarlo de la gubernatura.
Logró sostenerse a base de chantajes y dinero, pero la marca le quedó: un gobernador asesino, represor, insensible, cerrado al diálogo, con cuyas marchas ahora sigue siendo perseguido y vilipendiado por la Sección 22 de la CNTE.
¿Sucedió algo en contra de Ulises Ruiz después de su sexenio, a pesar de más de 20 muertos y más de 100 encarcelados, además de sus prácticas terroristas en contra de las organizaciones sociales? La respuesta es no.
Y su protector fue ni más ni menos que Gabino Cué Monteagudo, quien a través de su contralora Perla Woolrich, gritó a los cuatro vientos que había un desfalco de más de cuatro mil millones de pesos y que habría cárcel y castigo. Pero no hizo nada.
Otro más que se sumó a los reclamos y exigencias de justicia fue el hoy senador Benjamín Robles, que juró y perjuró que perseguiría a Ulises Ruiz hasta encarcelarlo, pero las camionetas de lujo y el excesivo dinero para la campaña política lo frenaron. Seis años después, se vuelve a acordar de URO.
El ex gobernador se fue a disfrutar sus riquezas a la ciudad de México, a pasear por todo el país, a tratar de recuperar la fuerza al interior del PRI, que alguna vez había tenido, pero le ha ido mal. En Quintana Roo, por ejemplo, sólo estuvo de vacaciones, echó a pelear a los priistas y después lo corrieron de ese estado.
Ese es a grandes rasgos la triste pero millonaria historia del ex gobernador, que siete años a la distancia, sigue siendo repudiado.
El pasado miércoles en Tuxtla, intentó dar una conferencia de prensa y luego reunirse con priistas, por cierto disidentes de la dirigencia estatal y al menos un centenar de maestros chiapanecos de la CNTE prácticamente lo corrieron.
Muchos medios informativos del país dieron cuenta de ello; “Proceso” nuevamente resumió así: “Los docentes lograron entrar hasta el salón donde se realizaba la reunión priista y ahí gritaron consignas hasta que se tuvo que suspender el encuentro y Ruiz Ortiz salió protegido por sus correligionarios de partido.
Ante la amenaza de que llegarían más maestros, Ruiz Ortiz salió del hotel para buscar la camioneta que lo sacaría de la zona, mientras que el grupo de integrantes de la CNTE lo seguían a corta distancia gritándole consignas.
El oaxaqueño no dejaba de hablar con sus amigos y pretendía disimular el enojo que le causó la multitud de inconformes.
Ruiz Ortiz se reunió con un grupo de priistas que impugnan al líder estatal actual de ese partido en Chiapas, Roberto Albores Gleason”.
¿Se atrevería URO a regresar a Oaxaca, a pesar de que militantes de su partido gobiernan ahora? Lo dudamos, pues hasta los propios priistas lo repudian, por su negro pasado.
 
NIMIEDADES

1.- La Sección 22 y su innegable liga con “Los Pozoleros”

El pasado martes quedó demostrado que una vez más, “Los Pozoleros”, grupo de maestros que finacía ULISES RUIZ, siguen incrustados en la Sección 22 del SNTE y una vez más pretenden crear desestabilización. Ese día, colocaron una barricada e intentaron incendiar la puerta de una escuela de la ciudad de Oaxaca, pero los medios informativos, particularmente sitios de internet y redes sociales, descubrieron de inmediato de quién se trataba el cabecilla de esos hechos violentos: YASIR ANTONIO CHENG, que sus propios compañeros exhibieron y pidieron castigo. Si el gobierno de Alejandro Murat busca mantener una relación cordial y de respeto con el magisterio, ¿por qué otro priista como URO intenta torpedear e incendiar el estado?

2.- Benjamín Robles, amigo de Gabino Cué, dice buscarlo

Fue protegido de GABINO CUÉ, pidió dinero por todas partes para la campaña del ahora ex gobernador; recibió de Bulmaro Rito Salinas dinero a manos llenas para la campaña política; puso y quitó funcionarios en el gobierno anterior… y ahora BENJAMÍN ROBLES MONTOYA ¡dice que busca a Cué! Increíble desfachatez de un senador incongruente, que tuvo un negro pasado priista, que tuvo un peor pasado como miembro de Convergencia, que fue del PRD donde quiso imponer su voluntad y que ahora es un miembro más del montón del PT, partido muy disminuido.

3.- Llamado del Congreso estatal contra la inseguridad

Sin duda importante el llamado de la Diputación Permanente del Congreso local a las autoridades estatales y municipales para que se refuerce la seguridad en Oaxaca; porque es sabido de todos y por todos es que la terrible ola de asesinatos, asaltos a plena luz del día y saqueos, crecen día con día. Aquí en ese espacio hemos comentado que se debería revisar la actuación del actual secretario de Seguridad, JOSÉ RAYMUNDO TUÑÓN JÁUREGUI, ajeno al estado, que a cinco meses nada más no ha demostrado absolutamente nada por Oaxaca.