El próximo 19 de junio se cumple un año del enfrentamiento que se presentó en la población de Asunción Nochixtlán, entre maestros de la Sección 22 del SNTE,  contra las fuerzas de seguridad que pretendían desalojar  el bloqueo que se realizaba sobre la carretera federal 190 Oaxaca- Tehuacan y sobre la supercarretera Oaxaca Cuacnopalan, instalado para manifestarse contra la Reforma Educativa.

Es decir, se va a cumplir un año, o lo que es lo mismo 365 días de un infame enfrentamiento que dejo incalculables daños materiales, 8 muertos, 53 civiles lesionados, más de 50 policías estatales y federales lesionados; y aun la Procuraduría General de la Republica (PGR) no es capaz de dar un dictamen para señalar culpables y actuar sobre de ellos.

Por este tipo de cosas, es que la Sección 22 tiene pretexto de seguir vulnerando las leyes, y del empoderamiento de organizaciones sociales y grupos, para continuar portando como bandera el caso Nochixtlán. En ese sentido, ya hay un gran programa político social que durara una semana, para “conmemorar” a los “mártires” del 2016; donde todo tipo de actor y oportunista político tendrán una nueva palestra para denostar a las instituciones.

Por ello, es increíble que aun la PGR no sea capaz de por lo menos empezar a realizar el bosquejo de un plan de justicia para acallar señalamientos, empezando por llamar a cuentas por su responsabilidad al entonces gobernador Gabino Cué;   al exsecretario de seguridad Jorge Ruiz; al jefe de la Policía Federal  que actuó en ese momento, Jorge Trujillo; y a todos aquellos que directa o indirectamente tuvieron responsabilidad en esa acción institucional que careció de todo protocolo.

Pero también, a todos esos profesores agitadores de la Sección 22, quienes azuzaron a los pobladores a enfrentar a las fuerzas del orden, y detrás de ellos provocaron y agredieron de forma temible, empujando a quienes nada tenían que ver en el bloqueo; de igual forma a los líderes de organizaciones sociales que manipularon a sus seguidores y los expusieron irresponsablemente. Que no se escape en esta ocasión Flavio Sosa de COMUNA, el exdiputado Jesús López Rodríguez FDP; Romualdo Gutiérrez; Miguel Cruz Moreno CIPO; Gervasio García del FALP. O los maestros: Eligio Gómez; Lila Ortiz; Isabel García; entre muchos otros.

Es necesario tomarle la palabra al defensor de derechos humanos Arturo Peimbert (DDHPO), quien frente al gobernador del estado acuso directamente a su examigo Gabino Cué de ser el responsable directo de lo que calificó como una masacre en la Mixteca. Sera que se va a actuar, o hay a quien aun le tiemblan las corvas para poner una manotazo en este caso. Por salud, antes del día 19 alguien debe dar un paso.

DE RUMORES

Al parecer, tomar la conducción de la política interna del gobierno estatal por indicación del gobernador Alejandro Murat, le dio a Héctor Annuar Mafud Mafud, un nuevo aire, lo cual se percibe en la conducción política; salvo algunos incidentes, se observa una pacificación en la relación con las organizaciones sociales; tema que ya estaba desgastando de sobremanera a Alejandro Avilés, quien solo lleno un costal de compromisos que difícilmente iba a poder cumplir. Ahora se espera, que Mafud tenga la habilidad y el acierto para no solo “emboletar” al gobierno, sino dar orden que es lo que urge.

La detencion del doctor muerte, German Tenorio, por sus tropelias cuando estuvo al frente de la Secretaria de Salud, deberia de ir mas halla; ojala el Fiscal del Estado Rubén Vasconcelos Méndez, tenga los suficientes elementos para actuar no solo contra mas exfuncionarios involucrados, sino contra Jorge Castillo y Jose Alvarez Candiani, quienes impunemente radican en los EEUU, a la sombra de recursos que tambien salieron desde la SSO, por medio de empresas fantasmas.

La tormenta Beatriz, que dejo incalculables daños materiales en el estado; donde más daño ocasiono, fue en la reputación del Profesor y Exdiputado Amando Bohórquez, actual Coordinador Protección Civil, quien por andar en la fiesta y en temas ajenos a su cargo, dejo para última hora, tomar su responsabilidad y operar para coordinar a las instancias correspondientes y alertar a la población sobre la inminente devastación. Tuvo que ser el mismo gobernador Alejandro Murat quien repartió responsabilidades y opero la protección civil del estado. Por vergüenza profesional, alguien debería poner su renuncia.