Dip. Paola Gutiérrez Galindo
Presidenta de la Comisión de Ecología
LXIII Legislatura del Estado de Oaxaca

La afirmación sobre la coexistencia entre alta diversidad biológica y la presencia de poblaciones indígenas, es una constante en los documentos de corte conservacionista y de   sostenibilidad. Esto se debe a lo siguiente: la visualización de la naturaleza como un ente superior y digna de respeto, acumulación de conocimientos, valores y prácticas para el manejo de ecosistemas y especies por parte de los pobladores humanos, organización social y en ciertos casos; la propiedad colectiva de los territorios, que dota de autonomía sobre su manejo a sus habitantes.

En nuestra entidad, existe la experiencia de interacción sociedades humanas y naturaleza que rebasa los 10,000 años y donde contamos con ecosistemas en buen estado de conservación, a diferencia de otras regiones del mundo, con igual o menor periodo de presencia humana, en los cuales la pérdida de riqueza natural es evidente. De acuerdo con esta afirmación, las poblaciones rurales y particularmente aquellas indígenas, contribuyen a la conservación y mejoramiento de la diversidad biológica, a través de acciones colectivas de manejo y aprovechamiento sustentable. A este modelo, se le conoce como ¨conservación comunitaria de la biodiversidad¨ y es un esquema altamente efectivo, al permitir a las comunidades locales mantener su base de subsistencia y mejorar la calidad de vida de sus habitantes, a través de diversos proyectos como ecoturismo, aprovechamiento forestal sustentable, producción agua embotellada o producción orgánica. Otro beneficio de este esquema de manejo corresponde a los bienes y servicios ambientales provistos a la sociedad en general como: regulación climática, infiltración de agua, protección de suelos y contra inundación, belleza escénica, así como ser fuente de diversos satisfactores.

En el marco legal nacional, este modelo se encuentra mencionado en el apartado XIII del artículo 15 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, donde se reconoce como parte de los principios de política ambiental el  ¨garantizar el derecho de las comunidades indígenas a la salvaguarda y uso de la biodiversidad¨ así como en  la fracción XI del artículo 46 de ese mismo ordenamiento, es referido el concepto de Áreas Destinadas Voluntariamente a la conservación como una de las modalidades de Área Natural Protegida.

Por su parte, en el artículo 24 de la Ley General de Vida Silvestre  se establece el respeto, conservación y mantenimiento de los conocimientos, innovaciones y prácticas de las comunidades rurales que entrañen estilos tradicionales de vida, pertinentes para la conservación y aprovechamiento sustentable de la vida silvestre y su hábitat….  No obstante lo anterior, se carece de mayores elementos para un verdadero reconocimiento a la conservación comunitaria de la riqueza natural por la legislación nacional.

Por su parte, la Ley del Equilibrio Ecológico del Estado de Oaxaca, en su artículo 36 refiere que: uno de los objetivos del establecimiento de áreas naturales protegidas es la protección de los entornos naturales de … ¨zonas, monumentos y vestigios históricos, arqueológicos y artísticos de importancia para la cultura e identidad del Estado y de los pueblos indígenas¨. Y en el artículo 46, menciona la posibilidad de que éste sector poblacional, promueva el establecimiento de áreas naturales protegidas y finalmente, la viabilidad y preferencia hacia las comunidades indígenas para la realización de determinadas obras o actividades en áreas naturales protegidas de competencia estatal.

Lo anterior, nos muestra que es urgente mejorar el marco legal relacionado con el reconocimiento a la aportación de la conservación comunitaria de la biodiversidad, como modelo de exportación, especialmente en contextos como nuestra entidad y a su vez, promover y coadyuvar al fortalecimiento de este modelo. Sectores como el empresarial, sociedad en general y gobiernos, debemos participar en este esfuerzo a través de difusión, inversiones, reconocimiento y crear modelos fiscales para promover la conservación indígena de la biodiversidad.

Como legisladora, me comprometo a trabajar por el reconocimiento de estas iniciativas en el marco legal actual, ya que es necesario incrementar el número de estas experiencias de manejo sustentable de la riqueza natural de nuestra entidad, de la misma forma que se debe difundir este modelo hacia otras latitudes.  Ahora es cuando, reconocer y fortalecer el esfuerzo de nuestras comunidades en la conservación de la biodiversidad.