Las elecciones en el Estado de México y en Santa María Xadani, Oaxaca, el pasado 4 de junio, demostraron una vez más que Andrés Manuel López Obrador y su Partido Movimiento de Regeneración Nacional siguen de fracaso en fracaso.
Y también de escándalo en escándalo de corrupción, pues para nadie es un secreto que el partido y el hombre de la “honestidad valiente” y que promueve una doctrina de “no mentir no robar y no traicionar al pueblo” sí pide moches a sus militantes, funcionarios y políticos; sí incurre en prácticas políticas desleales; sí acarrea gente y sí pide dinero de forma ilegal.
Y si no, para dar sólo dos ejemplos, ahí está la propia candidata en Edomex, Delfina Gómez, que tuvo que reconocer que cuando dirigió el ayuntamiento de Texcoco, descontó el 10 por ciento de su salario a unos 200 trabajadores, “pero firmaron un documento de manera voluntaria”; “el PRD hace lo mismo y les quita 15 por ciento”, se quiso justificar.
O como la diputada por Morena en Veracruz, Eva Cadena, quien después de ser exhibida recibiendo dinero para financiar a su partido y a López Obrador, el 31 de mayo reconoció que su ahora ex partido incurre en “financiamiento ilegal de campañas con recursos públicos del Congreso de Veracruz”.
Y sigue: “Ese dinero público que recibe el coordinador de la fracción de Morena, es utilizado además para pagar asesores ‘fantasmas’ que realmente son candidatos a ediles en el actual proceso electoral de Veracruz… todo esto ocurre por instrucciones de Rocío Nahle y de Amado Cruz Malpica”, dijo públicamente.
¿Cuál fue el resultado de esas pequeñas exhibiciones de la forma de operar de la gente de López Obrador?
Pues en el caso del Edomex, de acuerdo con al recuento de votos en los 45 consejos distritales y según el PREP, Alfredo del Mazo obtuvo dos millones 48 mil 325 votos, mientras que Delfina Gómez se quedó con un millón de 879 mil 426.
En tercer lugar quedó el perredista Juan Zepeda con un millón 87 mil 608 votos y en cuarto lugar quedó la panista Josefina Vázquez Mota con tan sólo 685 mil 563 votos.
¿Y qué pasó con Oaxaca? Bueno, en Santa María Xadani, municipio de la región del Istmo, también hubo  elecciones extraordinarias para presidente municipal y donde de manera inédita se aliaron perredistas y demás, para hacer ganar a un desconocido Partido de Renovación Social con Hermenegildo Santos Guerra a la cabeza, con mil 875 votos.
En segundo lugar quedó el PRI-PVEM –por cierto un sonoro fracaso de Elías Cortés López, en su propia tierra– con mil 856 votos para Oscar Guerra. Y en el último lugar, con apenas ocho votos, quedó Morena con Zeila Jiménez, que obtuvo el mismo número de votos nulos.  Por cierto, fue respaldada por la Sección 22 del SNTE, lo que demuestra el repudio de la población al magisterio por apoyar acciones vandálicas previo a las elecciones.
¿Qué espera a Morena en México y en Oaxaca? Indudablemente que ha tenido un crecimiento electoral muy importante, al grado, por ejemplo en el caso de nuestro estado, de ser la segunda fuerza política en el Congreso local, con 10 diputados, ocho que ganó y dos más que se le unieron.
Con respecto a la gubernatura, Salomón Jara ganó el 5 de junio pasado el tercer lugar, pero jamás volvió a Oaxaca; se refugió en la ciudad de México para administrar sus bienes y se olvió de las comunidades, de la defensa de los pobres y hasta del uso del zapoteco, para dedicarse a la vida de virrey que siempre ha disfrazado bajo la bandera de luchador social.
¿Qué logrará Morena con Jesús Romero López? Un individuo que siempre ha simpatizado con el PRI, que fue perredista por conveniencia, donde logró ser diputado; que se fue al PT creyendo que con Benjamín Robles tendría futuro político pero terminó traicionándolo, y que se afilió por sus pantalones a Morena.
Vienen los tiempos en que saldrá a relucir lo que incluso él no ha negado: su íntima amistad con Ulises Ruiz Ortiz, quien de cariño le apoda “Charbelín”,y quien incluso lo ha financiado en diversos trayectos de su carrera.
¿Qué hará Morena con los generadores de violencia y conflicto en los pueblos como Flavio Sosa Villavicencio, Efraín Solano y César Mateos? Mala o pésima imagen para un partido que presume no mentir no robar y no traicionar al pueblo.
¿Qué hará con Azael Santiago Chepi que lo único que ha demostrado es vivir del erario, por cierto muy bien en el sexenio de Gabino Cué? Y que él mismo es una muestra de fracaso, al aspirar en dos ocasiones a una diputación; fracaso como el que tuvo en el Edomex, donde llevó a una veintena de maestros.
¿Qué hará con una presidenta del partido, Nancy Ortiz, que carece de todos los atributos para dirigir un partido pero que quiere ser candidata a senador? Al acercarse el 2018, veremos en Oaxaca muchas pruebas de corrupción contra morenistas, como de los Serrano Toledo, por poner uno de decenas de ejemplos. Al tiempo

NIMIEDADES

1.- La Sección 22 no cesa en su empeño por dañar a niñez

La Sección 22 que simpatiza con la siempre violenta Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación no cesa en su empeño de perjudicar a nuestra niñez oaxaqueña. Ahora, para “conmemorar” el intento de desalojo en 2006 por parte de ULISES RUIZ ORTIZ, paró clases este miércoles y para variar realizó una “megamarcha” que siempre termina en “minimarcha”. Pero, ¿de verdad quiere justicia y castigo a URO? ¿Y qué ha hecho para ello? Nada, más que lamentarse y lamentarse; nada más que exigir pero sin proceder de forma penal en absoluto; nada más que armar borlote político que les conviene para tapar su verdadero propósito: seguir trabajando políticamente en contra del PRI y demás partidos, para fortalecer a Morena.

2.-  Se ensañan tormentas con Oaxaca; ¿y CEPCO?

En menos de 15 días, la naturaleza se ha ensañado con Oaxaca, a través de torrenciales lluvias que han traído “Beatriz” y  “Calvin”, en las regiones Costa, Sierra Sur e Istmo; pero también ha desnudado la absoluta incompetencia y desconocimiento del área por parte del director de la Coordinación Estatal de Protección Civil, AMANDO DEMETRIO BOHÓRQUEZ, un profesor sindicalizado que dejó las aulas hace mucho para dedicarse a la política, pero que por varios años siguió cobrando como docente. Y llegó a un área sensible como es protección civil, donde en dos semanas ha quedado exhibido por su descoordinación, falta de información y nulas acciones de prevención. Algo tendrá que ocurrir en esa área porque no se puede trabajar con improvisaciones.

3.- Gobernador y deportista de alto rendimiento

Opinadores, políticos, los propios oaxaqueños, quedaron perplejos al descubrir que Oaxaca tiene un gobernador triatleta. En realidad quienes estamos en la actividad periodística no desconocíamos que ALEJANDRO MURAT HINOJOSA e IVETTE MORÁN son frecuentes deportistas y no precisamente de pose; recordamos que en muchas ocasiones, la actual presidenta del DIF ha promovido una serie de competencias deportivas, principalmente carreras. Sin embargo, llamó la atención a nivel estatal, nacional e internacional, que un mandatario en funciones compitiera en 1.5 kilómetros de nado, 10 kilómetros de carrera en pista y 40 kilómetros en bicicleta. A querer o no, nos guste o no, tener un gobernador sano y deportista, da confianza a la población en que es un hombre joven, preparado y con ánimos para atender los requerimientos del estado. Y vaya que el deporte es un desestresante para la intensa actividad política y gubernamental.