Abel Barajas
Cd. de México (19 junio 2017).- El Procurador Raúl Cervantes afirmó que el crimen organizado en México ha pasado de ser un problema de seguridad nacional a uno de seguridad pública.

De acuerdo con el funcionario, los gobiernos deben aumentar los costos a los delitos de donde provienen las ganancias de la delincuencia organizada, para que los miembros de los grupos criminales emigren a otros ilícitos que causan menos daños.

Así lo manifestó durante su intervención en la Asamblea General Debate de Alto Nivel sobre la Delincuencia Organizada Transnacional, celebrada hoy en la Delegación de la PGR en la Ciudad de México, con motivo del 25 aniversario del asesinato de Giovanni Falcone, el magistrado italiano antimafia.

“Hoy la Agencia de Investigación específica del crimen organizado mexicana, tiene como cabeza gente experta sobre la búsqueda del dinero, tenemos que atacar sus redes, tenemos que atacar su estructura económica, tenemos que aumentarles los costos para que éstos vayan siendo direccionados a otros delitos que menos afecten”, dijo.

“México después de haber enfrentado problemas con delincuencia organizada muy potente, de ser un problema de seguridad nacional hoy se ha trasladado a un tema de seguridad pública. No sólo México sino todo el continente americano tienen un aumento de la violencia pro el crimen organizado”.

Según Cervantes, por su intercambio de experiencias con fiscales y procuradores del continente, concluye que es idéntica la mecánica delincuencial de muchos de estos ilícitos que explota el crimen organizado.

“Pareciera que se estuvieran fusionando éstos cárteles o estas mini bandas y que la violencia sería su marca y que las estructuras utilizan el sistema financiero nacional e internacional y nos tenemos que compartir en dónde está fallando las normas prudenciales del sistema financiero que pueden ser utilizado por la delincuencia organizada”, indicó.

Adelantó que en agosto próximo 16 procuradores y fiscales en México se reunirán para compartir las mecánicas de investigación actualizadas que sean útiles para atacar a la delincuencia actualizada, más allá de los instrumentos previstos en la Convención de Palermo, con el propósito de estar un paso adelante de las redes delictivas del crimen.

“Como decía el juez Giovanni Falcon… para que una sociedad vaya bien, se mueva en el progreso, en la aceptación de los valores familiares, del espíritu del bien de la amistad, para que prospere sin contraste entre sus miembros para emprender el cambio hacia un mejor mañana basta que uno cumpla su propio deber”, apuntó.

Reforma