Los padres de los normalistas denunciaron que les impidieron ejercer su derecho a la libre manifestación y expresión”.

En Cancún, Quintana Roo, resguardos policiacos impiden protesta de familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa; en un comunicado reclaman que se les impidió el paso cuando intentaban llegar a la sede del 47 periodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que actualmente se efectúa Quintana Roo.

Los familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa pretendían exigir justicia y verdad ante el órgano supremo de la OEA. No obstante, “fueron retenidos de manera violenta por elementos de la Policía Federal”, quienes les impidieron el paso a la sede del evento que se realiza en Cancún, Quintana Roo.

Los padres y alumnos de Ayotzinapa fueron “replegados y agredidos física y verbalmente, impidiéndoles su derecho a la libre manifestación y expresión”.

En los hechos estuvieron involucrados al rededor de 100 efectivos policiales, quienes formaron una valla y golpearon a los familiares para impedir su acceso. A pesar de la lluvia las madres y padres increparon a la policía federal por las agresiones en su contra. Finalmente decidieron retirarse por temor a otro posible ataque.

La lucha para que el caso de Ayotzinapa no quede impune continuará de la mano de la sociedad nacional e internacional, que junto a las madres, padres y normalistas no cesará hasta que los responsables sean sancionados y el Gobierno de Enrique Peña Nieto se decida dar con el paradero de los 43 estudiantes.

Cabe mencionar que la Asamblea General se compone por las delegaciones de todos los Estados Miembros de la OEA, quienes tienen derecho a hacerse representar y a emitir su voto. Y que es en este espacio donde se definen mecanismos, políticas, acciones y mandatos de la Organización, por lo cuál tiene un gran importancia para hacer efectiva la vigencia de los derechos humanos en el continente, por lo que tanto madres, padres y estudiantes vieron en este espacio una nueva oportunidad para alzar la voz y ser escuchados.

En este año el gobierno mexicano ofreció ser la sede; no obstante, lejos de extender la posibilidad a la población y sociedad civil para la participación  la misma, ésta se encontró  obstaculizada, primero con el cambio repentino del lugar -pues en un principio se realizaría en la CDMX- y luego con la falta de accesibilidad al evento a las víctimas e integrantes del movimiento social, quienes de manera legítima buscan ser escuchados ante la inacción e ineficacia del Estado.

MVS Noticias