* La afición mexicana guardó el “Eeehhh… puuuto” y optó por aplaudir durante los despejes del portero de Nueva Zelanda.

Luego de que la FIFA amonestó a la Selección Mexicana debido a los incidentes en el partido contra Portugal y de que el asunto está cerca de escalar a la Comisión Disciplinaria del organismo, un grueso de los seguidores mexicanos han cambiado la actitud y la popular expresión no ha sido evidente.

La gente tiene que cuidar esa conducta con pinzas ya que la FIFA ha desplegado observadores antidiscriminación en cada estadio y les basta con escuchar a un pequeño sector que grite para realizar el reporte.

La FMF solicitó ayer nuevamente el apoyo de la afición para evitar una sanción mayor. De hecho, algunos aficionados llevaron una manta en la que reprodujeron en mismo comunicado con la petición.

Por primera vez en un torneo de la FIFA, el árbitro está facultado incluso para suspender un partido en caso de detectar conductas discriminatorias. Si para él no son evidentes dichos actos, entonces aparecen los observadores antidiscriminación.

Se advirtió que los primeros que podrían sufrir las consecuencias en caso de lanzar el grito son los propios aficionados ya que se tiene registro de cada uno de ellos a través de su FanID, el documento de identidad con el que ingresaron a Rusia.

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