Alberto Ortiz

Usuarios exigieron ayer a la Secretaría de Vialidad y Transporte (Sevitra) hacer público el padrón de camiones urbanos que circulan en la capital y municipios conurbados, así como su estado físico – mecánico.

Y es que de acuerdo a la dependencia de gobierno, responsable de vigilar y ordenar el transporte en general en el estado, se llevó a cabo la reunión con los empresarios sin concretar el aumento de la tarifa.

Por lo que hasta el momento, el pasajero deberá pagar todavía los 7 pesos y no los 10 que pretenden imponer desde el próximo lunes, los empresarios de las distintas líneas que circulan en la ciudad.

Al preguntarle a los usuarios su opinión sobre la posibilidad de incrementarse la tarifa en el transporte urbano, la mayoría rechazó la voracidad de los transportistas dado que las unidades que prestan el servicio lo hacen de forma incorrecta.

“Las unidades no tienen asientos en buen estado, carecen de vidrios y  pasamanos, pero lo más grave es la falta de capacitación de los choferes, insultan a los pasajeros, no devuelven el cambio, agreden verbal y en algunos casos  a los adultos mayores y acosan a las mujeres”, se quejó

Jair Alfaro, estudiante del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO).
Bertha Pérez, pensionada de gobierno y usuaria regular del transporte público lamenta la insensibilidad de los choferes y sus ayudantes con los adultos mayores, debido a que avientan el dinero cuando pagan con su tarjeta del Insen.
–          Es una impotencia terrible la que se vive en esas unidades, si alguien nos defiende o reclama a los ayudantes, los bajan a golpes y con palabras altisonantes, le suben todo el volumen a su estéreo y las risas burlonas no cesan hasta que nos bajamos – relata la mujer de unos 70 años.

Sin embargo aprueba un ajuste al precio del pasaje, siempre y cuando se obligue a los choferes a cambiar de actitud y las autoridades a vigilar los casos de abuso y agresión, para sancionar o cesar a esas personas.