Rocío Montes

Santiago de Chile, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, pidió perdón este viernes en nombre del Estado al principal pueblo originario del país, los mapuches, por los desencuentros y la postergación que han sufrido. “Hemos fallado como país. Por eso hoy, en mi calidad de presidente de la República, quiero solemne y humildemente pedir perdón al pueblo mapuche por los errores y horrores que ha cometido o tolerado el Estado en nuestra relación con ellos y sus comunidades”, señaló emocionada la jefa de Estado en una ceremonia celebrada en el Palacio de La Moneda. La disculpa se enmarcó en la presentación del Plan de Reconocimiento y Desarrollo de La Araucanía, que contempla una serie de medidas en favor de este pueblo indígena, que habita principalmente esa zona del sur de Chile.

Hace justamente cinco meses el Gobierno recibió el informe de la Comisión Asesora Presidencial, liderada por monseñor Héctor Vargas, que buscaba soluciones al rezago y al conflicto mapuche que afecta históricamente a la región de La Araucanía, a unos 600 kilómetros al sur de Santiago de Chile. Sobre la base de ese documento, Bachelet anunció un completo plan que contempla la reparación económica para las víctimas de la violencia en la zona, declarar fiesta el 24 de junio por el Día de los Pueblos Originarios, ayudar a la representación de los mapuches en el Congreso, la creación del Ministerio de Pueblos Indígenas e inversión en infraestructuras, entre otras medidas.

“Hoy como sociedad democrática y madura queremos dar un paso decisivo para enfrentar la historia de desencuentros y postergación que afecta desde hace siglos a la región de La Araucanía y al pueblo mapuche […]. Queremos hacernos cargo de una larga historia, una historia de conflictos culturales y de brechas sociales, que se han traducido en un desafío de una complejidad y tensión tal que no se soluciona de la noche a la mañana ni con medidas efectistas”, indicó Bachelet.

La mandataria relató el conflicto que sufre hace siglos La Araucanía y que tiene entre sus principales nudos el problema por las tierras. La socialista indicó que con la llegada de la democracia en 1990 los gobiernos comenzaron una política de restitución territorial y que en los últimos 25 años el Estado ha hecho millonarias inversiones para comprar, subsidiar y regularizar 230.000 hectáreas de tierras indígenas al pueblo mapuche. Pero estas políticas, indicó Bachelet, no han sido eficientes. Según la presidenta, la convivencia efectiva de las diversidades y la paz en los territorios debe fundarse sobre el reconocimiento institucionalizado y un desarrollo que alcance a todos. Bachelet recalcó que la desigualdad que sufre La Araucanía es un problema que se arrastra desde hace siglos: “Es claro que desde la conformación de nuestra República la identidad, la cultura, los territorios y los medios de vida del pueblo mapuche no fueron resguardadas como correspondían y que en más de un siglo y medio de historia nacional, dicho pueblo fue sometido a la invisibilidad y sus comunidades despreciadas y discriminadas”.

Entre las medidas que Bachelet anunció a menos de cuatro meses de las elecciones presidenciales del 19 de noviembre y a nueve de dejar el poder el 11 de marzo de 2018, se halla la oficialización del uso de la lengua mapuzungún en la región de La Araucanía. Sobre el conflicto de las tierras que enfrenta a los mapuches con agricultores y compañías forestales, la presidenta señaló que se creará un comité interministerial presidido por el Ministerio de Desarrollo Social para que actualice el catastro de tierras y aguas indígenas.