No hay duda, en 2018 se enfrentan dos proyectos de Nación, uno implantado desde 1982 llamado neoliberalismo, el otro que quiere ser una alternativa al proyecto neoliberal  llamado el Renacimiento de México, la Renovación Nacional, La Renovación Social, Económica, Política, Moral y Ética de México, o como usted le quiera llamar, pero que implica suspender las políticas neoliberales.
En el primer proyecto están los partidos: PRI, PAN, PVEM, PANAL, PES; en el segundo están: MORENA, PT. Existen dudas sobre en cuál de estos dos proyectos se pueden ubicar el PRD y MC, aunque la inclinación de sus dirigentes es seguir el camino neoliberal. Solamente el triunfo del movimiento democrático del PRI podrá impedir que este partido siga con sus políticas neoliberales y cambie de rumbo, pero parece imposible esta opción.
Para poder entender la importancia de los dos proyectos de Nación se debe mostrar los lineamientos básicos de cada proyecto e irlo comparando con el objeto de tomar partido de manera más racional y menos emocional, con la advertencia de que ambos proyectos son sobre determinados por un gobierno mundial que no  permite amplios márgenes de acción, en razón de ello, lo que puedan ofrecer los partidos y sus candidatos no pueden rebasar lo que consideran  los organismos mundiales, de aquí las tremendas rotaciones y cambios de gobiernos en el planeta. Los Estados nacionales están acotados más que nunca por el gobierno mundial.
Los ejes centrales en que giran estos proyectos son, para los neoliberales el mercado, para los renovadores, el Estado Social. Para los primeros, la única manera de alcanzar el bienestar del individuo es la libre competencia de los mercados, no debe haber restricciones en la libertad de los mercados,   los gobiernos deberán de intervenir  sólo para garantizar esa libertad y despejar cualquier tipo de estorbos para las relaciones mercantiles, esta garantía se le denomina actuar como Estado de Derecho. El Estado deberá garantizar paz social, seguridad jurídica y desarrollo institucional. El Estado como empresario está muy lejos de las ideas liberales, el Estado obeso también. La función del Estado para garantizar la libre competencia en los mercados  debe estar acompañada de la transparencia y de la rendición de cuentas de los gobiernos.
En cambio, para los renovadores,  el mercado no puede ser el eje del desarrollo de la sociedad puesto que ha demostrado, desde su implantación en el país en 1982, ser una fábrica de pobres y causa de la concentración excesiva de la riqueza en unas cuantas manos. Para esta corriente política, el Estado mexicano no puede ser sirviente de los poderosos y de los centros imperiales del gran capital.  Acuerdan la existencia de la empresa privada pero acompañada de la empresa social y de la empresa estatal, es decir, la convergencia de los sectores público, privado y social para lograr un desarrollo más equilibrado y menos concentrador del ingreso.
Para los neoliberales  el individuo es el centro de donde deben partir los ordenamientos sociales, económicos, políticos, éticos y morales; todo el entramado institucional debe corresponder a las aspiraciones del individuo, las leyes deberán garantizar sus derechos fundamentales y demás formas de convivencia.
Para los renovadores, si bien reconocen los valores fundamentales del individuo, sin embargo, afirman que el individuo no puede escapar de las condiciones sociales, económicas, políticas y culturales de su existencia, el individuo es un producto social, no es sólo un producto de la naturaleza, es un ser social, por ello, no es un ser perfecto.
En base a la tesis anterior, los renovadores afirman que el principal problema de México es la corrupción, porque es producto de una práctica política gubernamental que ha envenenado como un cáncer a toda la estructura del Estado mexicano al permitir que las pasiones, egoísmos, ambiciones, sean la norma de acción de los gobernantes. Entonces, en un contexto de permanencia de las relaciones sociales  de producción capitalistas, se puede lograr un mejor desarrollo de los mexicanos si se extingue la corrupción que nos ahoga. La propuesta es construir un acuerdo nacional y a hacer de la honestidad una forma de vida y de gobierno.
Para los renovadores, encabezados por Andrés Manuel López Obrador, el neoliberalismo (que también le llama neoporfirista de manera equivocada, pues el oaxaqueño fue un liberal y no neoliberal), ha profundizado la desigualdad, ocasionando mayor pobreza, frustración, resentimientos, odio y violencia.  No sólo habría que combatir los efectos del neoliberalismo sino que también proponen gobernar bajo una nueva política que incluya el fortalecimiento de valores culturales, morales y espirituales, para frenar la decadencia de nuestro país y a partir de la nueva política, de la nueva economía, de los valores culturales como la solidaridad, la interculturalidad, lograr el renacimiento de México.
Queda claro que los valores de la libertad, la competencia económica, la preeminencia  del mercado,  los derechos del individuo, la aceptación del individuo con todos sus defectos, encontramos la base del proyecto de los neoliberales, en cambio, los valores básicos de los renovadores son, la justicia, la igualdad, la solidaridad, los derechos comunes en igualdad con los derechos individuales, la preeminencia del Estado sobre el mercado y una ética que norme la vida de los gobernantes. Aquí están, en lo general, los dos proyectos, usted decida.