EL FINANCIERO

Ya sea con Juan Carlos Osorio, con rotaciones, con una generación, con otra, pero si pensaban que en esta ocasión iba a ser distinto… se equivocaron.

La selección mexicana de futbol perdió su noveno partido decisivo en una competencia oficial fuera de la Concacaf. Las derrotas en mundiales (2002, 2006, 2010 y 2014), Copa América (2004, 2007, 2016) y Copa Confederaciones (2005 y 2017) en duelos de eliminación directa son indicio de que México está fuera de la élite futbolística.

Alemania superó 4-1 a México en las semifinales de la Copa Confederaciones Rusia 2017, lo que significa la tercera derrota en la gestión de Juan Carlos Osorio, el técnico que tampoco ha llevado a ganar al combinado nacional en una cita trascendente. El domingo disputará el juego por el tercer lugar del torneo ante Portugal.

“Sabíamos que era muy difícil sustituir a Diego Reyes y a Carlos Salcedo, eran nuestros marcadores derechos, tuvimos que desacomodar al equipo, poner a Miguel Layún por derecha y a Oswaldo Alanís por izquierda”, argumentó el técnico de la selección mexicana tras la derrota en semifinales, que se comenzó a fraguar desde los primeros 10 minutos de juego, cuando Leon Goretzka anotó dos goles.

Los tres pecados tácticos de Juan Carlos Osorio fueron el reacomodo de jugadores en posiciones y labores que pocas veces han desarrollado. Oswaldo Alanís, lateral izquierdo ante Alemania, no ha desempeñado esa posición en el último año, en Guadalajara jugó 22 partidos esta temporada, en todas como defensa central por izquierda.

Lo mismo pasó con Giovani Dos Santos y Raúl Jiménez, jugadores ofensivos que en sus clubes participan como mediopunta o delantero, en el caso del futbolista de Los Ángeles Galaxy, y como centro delantero el jugador de Benfica.

Raúl fue el atacante mexicano más efectivo del último año, bajo la variable de goles anotados por minutos jugados, con un tanto cada 107 minutos. En Benfica, Jiménez alineó en 21 partidos como el eje del ataque, por sólo un partido como extremo izquierdo, posición que en la derrota ante los alemanes.

“Les permitimos muchas posibilidades, nosotros atacando en espacio corto y defendiendo en espacio largo”, fue el diagnóstico el entrenador colombiano en conferencia al término del partido; sin embargo, las cifras indican que los alemanes realizaron 12 disparos, de los cuales 58% (siete disparos) fueron a gol.

Es decir, aunque fueron menos ataques de Alemania, le hicieron más daño a la defensa mexicana, ya que anotaron cuatro goles en siete oportunidades.

“Merecíamos más, por todas las opciones logradas, queda claramente que somos eficientes en la manera de entrar en el último tercio, pero no somos eficaces y ellos sí lo son”, añadió en su análisis el técnico colombiano.

Los cambios de posiciones fueron la constante durante la Copa Confederaciones, a la excusa del resultado por la falta de Diego Reyes, en el torneo el defensa jugó como central ante Portugal, como mediocentro ante Nueva Zelanda y como lateral derecho ante Rusia.

Diego jugó 35 partidos esta temporada con Espanyol, ha sido su mayor participación desde que llegó al futbol europeo e incluso la Liga de España lo nominó como uno de los mejores defensas centrales de la competencia, pero a los ojos de Osorio Reyes puede ocupar hasta tres posiciones diferentes.

La última ocasión que la selección ganó en un juego decisivo, fuera de Concacaf, ya sea octavos de final, cuartos de final o semifinales, fue durante la Copa América del 2001, cuando superó a Uruguay en las semifinales del torneo. México se mantiene en la orilla de las grandes victorias. (Con información de Eduardo Hernández)