SENDERO

En la parte media de la región mixe, en la sierra oriental del estado de Oaxaca, donde se ubica la comunidad de Santiago Zacatepec, se efectuó el sábado pasado un acto conmemorativo con motivo del 79 aniversario de la creación del Distrito Judicial y Rentístico, que marcó una nueva etapa en la vida de los habitantes que durante muchos años dependieron administrativamente de otros distritos y por lo tanto sufrieron desprecios e injusticias cuando acudían a esos lugares.

En aquella época no tenían carretera ni los servicios asistenciales que hoy disfruta la mayoría de las poblaciones. Todo se hacía a pie o en bestias mulares. Los comerciantes de Mitla y de villa Hidalgo Yalalag eran los que cubrían la zona transportando mercancías que adquirían en la capital del Estado o de otras partes.
Admirables eran las travesías que hacían esas personas a lo largo y ancho de la región mixe,  desde la colindancia con el sector de los Albarradas, Tlacolula, en la parte alta hasta los límites con el estado de Veracruz en la parte baja y con las poblaciones istmeñas. Fueron otros tiempos que las nuevas generaciones mixes ignoran y poco están interesadas en conocer.
Por eso es interesante el relato hecho a sus paisanos  por el ingeniero Camilo Mateo Márquez, quien en sus tiempos mozos sirvió de guía a funcionarios de distintas dependencias para que conocieran las riquezas naturales y humanas de la zona, destacando aquel  recorrido que hicieron   los enviados de la Comisión del Papaloapan en diciembre de 1954, en cuya comitiva iban el escritor Juan Rulfo y el fotógrafo alemán Walter Reuter.
Los mixes estaban dispersos y estaban adheridos a los distritos de Tehuantepec, Choapam, San Carlos Yautepec y Villa Alta, en cuyas cárceles tenían que purgar sus condenas, hacer sus trámites administrativos e incluso ir a trabajar de peones, recibiendo tratos inhumanos pues eran considerados de menor categoría que la gente llamada de razón o de color.
Desde julio de 1938 cambió la situación al crearse por decreto legislativo el distrito formado por una sola etnia, aunque quedaron fuera dos municipios: los de San Juan Juquila que siguió formando parte del distrito de San Carlos Yautepec y San Juan Guichicovi con Juchitán de Zaragoza, pero existe entre ellos comunicación e intercambio cultural y comercial, pues comparten raíces  muy profundas.  
El sábado pasado llegaron a Zacatepec  al acto conmemorativo las autoridades de San Juan Juquila, Santo Domingo Tepuxtepec, San Miguel Quetzaltepec, Asunción Cacalotepec, Totontepec villa de Morelos, Santa María Matamoros, Santa María Huitepec, San Juan Metaltepec, Santa María Puxmetacán y San Isidro Huayapan, entre otras. Así las vi llegar en los primeros días de enero durante  las décadas de los años 50 y parte de los 60 del siglo pasado, acompañadas por sus bandas de música y danzas para revisar y programar obras con los representantes del gobierno y los diputados locales y, al mismo tiempo, rendir culto a la Virgen de Guadalupe.
 

Esta vez, la presidenta municipal  Austreberta Ramírez López dijo que este aniversario es un motivo especial  para reafirmar  los lazos de hermandad  y solidaridad entre los pueblos y habitantes mixes, con el fin de seguir progresando y a la vez afrontando adversidades con unidad y fortaleza.
Hay en los ayuuk ja’ay capacidad y voluntad para construir una base sólida para que las nuevas generaciones disfruten una nación indígena segura, pacífica y fortalecida. “Hoy más que nunca, debemos caminar con pasos firmes y decididos sembrando  buenas semillas para cosechar después buenos frutos en beneficio de nuestros hijos y nietos”, agregó.
En su calidad de representante del gobernador Alejandro Murat Hinojosa, el subsecretario de Derechos Indígenas de la Secretaría de Asuntos Indígenas del Estado, Adelfo Cruz Vásquez, exhortó a los habitantes mixes a preservar su identidad, su cultura y su lengua originarias, porque  son  valores fundamentales los que nos hacen fuertes ante la penetración de otras formas de vida que nos son ajenas.
El funcionario estatal señaló que el que no sabe de dónde viene y no reconoce su identidad, menos podrá saber hacia dónde  va. Por eso los invitó  a sentirse   orgullosos de la cultura que han heredado de sus  antepasados y que jamás se olviden de ella ni de su origen.