El Arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez Botello, manifestó su preocupación por la violencia que se registra en Oaxaca y en el país.

Dijo que la inseguridad y violencia han robado la convivencia pacífica, la libertad, educación de calidad, desarrollo integral y muchas vidas inocentes.

Indicó que se debe tener a Dios como el centro de la vida, no perder el piso y rumbo de lo que se quiere y se hace, porque pareciera que solo vale la ley del más fuerte.

Señaló que esta situación fue analizada por 13 obispos de diversas diócesis del país que se reunieron en Oaxaca, para reflexionar y compartir experiencias sobre el contexto de grave inseguridad y violencia.

Dijo que el llamado es a ser portadores y mensajeros de paz, levantar, servir y perdonar, con acciones que ayuden a unirse, superarse y caminar juntos hasta vencer el mal con el bien.

Dios no quiere violencia, corrupción, injusticias ni divisiones, por ello se deben redoblar esfuerzos para fortalecer la fe, aprender a orar y reflexionar ante Dios para ser fieles.

Fotos: Alberto Méndez.