Coalición: cambio de régimen

Por: Gerardo Viloria
Ante la actual crisis de militancia, interés, credibilidad y liderazgo de los partidos políticos en nuestro país, así como una auténtica competencia electoral, se ha propuesto la conveniencia de concretar una alianza entre institutos políticos para lograr el triunfo en la contienda por la Presidencia de la República en el 2018.
Un partido, al advertir que por sí sólo no logrará ganar una elección, puede unirse temporalmente como fuerza política; así crece su oportunidad de éxito.
La alianza o jurídicamente coalición electoral, se conforma cuando más de dos partidos presentan un mismo candidato para un cargo de elección popular. Esto, independientemente de las diferencias en las plataformas ideológicas y programáticas de los partidos que la integran.
En México, a partir del proceso electoral 1999-2000, la legislación en la materia las permite.
En cuanto a la coalición de gobierno, esta supone un compromiso posterior a la elección, donde el jefe del Ejecutivo incluye en su gabinete a miembros de los otros partidos que integran el pacto.
Además permite, conformar una mayoría legislativa que respalde un programa de gobierno común que genere acuerdos que puedan dar continuidad a éste.
Al respecto, en el mes de junio, un sector del Partido de la Revolución Democrática (PRD) planteó la creación de un Frente Amplio Democrático (FAD).
Sin excluir a otros partidos, la propuesta alude a la posible alianza con el Partido Acción Nacional (PAN), para derrotar al Partido Revolucionario Institucional (PRI) el próximo año.

La presidente del CEN del PRD, ALEJANDRA BARRALES MAGDALENO, señaló que el FAD no sólo busca ganar la Presidencia de la República en el 2018, sino transformar al país y para ello no alcanza un acuerdo electoral, sino es fundamental construir gobiernos de coalición.
Dijo: No es anti-PRI, sino antisistema. “Lo que es importante de fondo es reconocer que este régimen ya dio de sí, este régimen ya está caduco”.
De concretarse el frente amplio, buscarán crear nuevas figuras como la de un ­vicepresidente, pues el objetivo, atajó, es “reconocer que no es un solo hombre, que no es un solo partido político el que va a poder resolver los problemas del país”.
Indicó que la invitación a formar parte de este frente está abierta a todos los partidos políticos de oposición, incluido Morena, pero conforme pasa el tiempo las condiciones pueden cambiar y ya no ser posible su incorporación.
Por su parte, el Presidente nacional del PAN, RICARDO ANAYA, ha defendido ir al 2018 con un frente amplio opositor ya que “su conformación es una opción válida para que México tenga futuro”.
“No se trata de una alianza de partidos, sino de un acto de responsabilidad que va más allá de la retórica”, agregó.
Ha explicado: “la razón de ser de un Frente Amplio Opositor, que incluya a partidos, movimientos sociales, organizaciones civiles y académicos, va más allá de sólo querer sacar del gobierno a un partido político o a un grupo que ha lastimado terriblemente a México. Se trata de trabajar coordinadamente a partir de un proyecto programático que genere condiciones objetivas para la prosperidad, el desarrollo y el bienestar de todos los mexicanos”.
Tal postura ha generado –en diversos sectores- una extensa serie de valoraciones en favor y en contra.
Los ex presidentes nacionales del PRI y PAN, MANLIO FABIO BELTRONES y GUSTAVO MADERO, así como el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, MIGUEL ÁNGEL MANCERA, coincidieron, recientemente, sobre la urgente necesidad de crear un gobierno de coalición para el 2018.
Refieren que el actual régimen presidencialista fortalecido está agotado, por lo tanto, al sumar los esfuerzos de los distintos actores políticos opuestos, se plasmaría un programa de gobierno nacional que garantizaría la gobernabilidad del país.
Para ello, deberá establecerse -claramente, con anterioridad- cuáles serán los cargos y las responsabilidades de cada partido político que participe en esta figura.
Antes, “se debe dejar afuera de la sala de juntas el saco de candidato”.
Entorno a ésta visión, sin duda, habrá sorpresas, empellones, sobresaltos y traiciones.