Los tropiezos de la UNAM

El error cometido en el proceso de evaluación de los exámenes de admisión a las preparatorias es un golpe a la credibilidad de la Universidad Nacional Autónoma de México, que ha estado envuelta en la polémica por los casos de inseguridad y venta de drogas que se han presentado últimamente en Ciudad Universitaria

La Universidad Nacional Autónoma de México está catalogada como la universidad “más grande” de Latinoamérica y se encuentra en el lugar 122 del ranking mundial, pero una severa crisis de inseguridad, narcotráfico y credibilidad ponen en juego su papel como “la máxima casa de estudios” en México.

Según el QS World University Rankings 2018, la UNAM está calificada en este lugar por ser una de las universidades más antiguas de América Latina y además ser “la única universidad en México con tres premios Nobel entre sus antiguos alumnos: Alfonso García Robles (Paz), Octavio Paz (Literatura) y Mario Molina (Química).

Este prestigio peligra debido a la inseguridad que azota en el campus; los casos de violencia y asesinatos que se han ventilado; la venta de drogas en las instalaciones por parte del Cártel de Tláhuac operado por el criminal recién abatido, Felipe de Jesús Pérez Luna, alias “El Ojos”.

Esta semana, la máxima casa de estudios enfrenta un escándalo de grandes proporciones por una pifia en la evaluación de los aspirantes a escuelas de educación media superior.

Este escándalo, que derivó de un error a la hora de calificar el examen de 11 mil 51 estudiantes, ha originado falta de credibilidad y cuestionamientos por parte de la sociedad.

“Yo trabajo en la UNAM pero hay que reconocer que sí tiene muchas fallas la UNAM”, recalcó Leticia, madre de Camila Cevallos, mientras esperaban la revisión de su examen.

Debido a esto, el organismo encargado de la revisión, la Comipems, volvió a evaluar los exámenes y concluyó que 3 mil 613 aspirantes podrán ingresar a bachilleratos de la UNAM.

Sueños truncados

Solos o acompañados de sus padres, cientos de jóvenes aspirantes arribaron desde las primeras horas del pasado miércoles a las oficinas de la Dirección General de Administración Escolar, para solicitar la revisión de sus exámenes de ingreso al bachillerato, luego de que la Comisión Metropolitana de Instituciones de Educación Media Superior (Comipems) informara que hubo un error a la hora de calificar 11 mil 51 pruebas de admisión.

El escenario era contrastante, por un lado la felicidad de quienes habían sido admitidos e iban a completar su inscripción y por el otro la tristeza y coraje de que un error ajeno fue lo que los alejó de cumplir su sueño.

“Debajo de la banqueta los que vienen a entregar papeles para la Prepa 5, pegados a la reja los que vienen a revisión”, anunciaban por megáfono trabajadores de la UNAM intentando poner orden entre las decenas de papás y alumnos que abarrotaban el lugar.

“Me puse a llorar porque no creí que yo hubiera sacado eso, después estuve viendo que no fui la única, sino que fueron muchos que tuvieron ese error”, comentó decepcionada Estefany Velázquez, quien supuestamente había sacado solamente 50 puntos en el examen de admisión.

Ella salió de la secundaria con un promedio de 9.5 y en pruebas de simulacro siempre obtenía más de 90 puntos.

“Todos los de su salón no creyeron que hubiera sacado 50, nadie”, sentenció su madre.

En contraste, la madre de un alumno que sí ingresó a la Preparatoria 5 y que venía de la secundaria con un promedio de 89 se encontraba feliz por el logro de su hijo y cuestionó el papel de la UNAM durante el proceso de admisión.

“Conozco a gente, compañeros míos de la prepa que trabajan en Dirección General y hay muchos chanchullos, no sé qué pasaría esta vez, desconozco, se me hace muy raro, si te fijas son chicos que tuvieron buen promedio y no se quedaron”, dijo la mujer.

Como Yandari Martínez Ortiz, una estudiante con un promedio de 95 que incluso se quedó en un Centro de Educación Artística de Bellas Artes donde las exigencias para la admisión y el examen es más difícil que el de la UNAM.

“Tampoco creo que haya sacado como 127 aciertos ni así, pero mínimo 90 aciertos tuve, o sea no es para que haya sacado un 36, ni siquiera en los simulacros que realicé saqué ese puntaje”, dijo la joven.

“El daño psicológico que les hicieron, porque de momento ellos daban por hecho que sí habían sacado esa calificación, hubieran visto en qué condiciones estaba”, desesperado comentó su padre.

La desesperación de no saber su verdadera calificación y el coraje que le hicieron pasar por el error, ocasionaron que Yandari rompiera en llanto.

“Sé que hay gente que no se queda y le ponen mucho empeño, pero que se lo hagan a 11 mil 551 personas, eso es… o sea juegan con el futuro de las personas, con su autoestima, mi mejor amiga que también hizo el examen le pusieron 38 aciertos y ella siempre, siempre, en todos los exámenes que hizo sacaba arriba de 120 aciertos, que le pongan 38 aciertos y a mí 36, no estoy diciendo que sea la perfección del mundo pero sé mis capacidades y no me merezco 36 aciertos”, comentó la adolescente, quien agregó qua aunque el resultado de la evaluación sea favorable para ella, no aceptaría el lugar en la UNAM.

Después de haber detectado el error y hacer una segunda revisión en los exámenes, la UNAM informó que aceptaría a 3 mil 613 alumnos más.

“La UNAM hará un esfuerzo adicional para incorporar a la totalidad de esos 3 mil 613 aspirantes a los diferentes planteles de la Escuela Nacional Preparatoria y del Colegio de Ciencias y Humanidades. La asignación se efectuará considerando las opciones registradas por el aspirante y el número de aciertos obtenidos en el examen”, informó en un comunicado.

¿Quiénes son los responsables del error?

El examen que presentan los jóvenes en la Ciudad de México para ingresar a escuelas de educación media superior está elaborado por la UNAM, pero la aplicación, revisión y entrega de resultados queda a cargo de la Comisión Metropolitana de Instituciones de Educación Media Superior (Comipems). Ellos fueron quienes cometieron el error de desfase en el lector durante la revisión.

“Las máquinas no cometen errores, hay que manejarlas, programarlas y controlarlas”, aceptó el error su vocero Javier Olmedo Badía.

Así mismo, el organismo se encargó de solucionar la falta el pasado miércoles.

“Sí hay un error que es atribuido al examen, se corrige el error y se les asigna el lugar que les corresponde, de acuerdo con sus resultados en lo que hayan pedido. Tenemos que cumplir con la promesa de respetar la norma del concurso”, añadió.

Luego de volver a revisar 14 mil exámenes, 3 mil 613 aspirantes podrán ingresar a los bachilleratos de la UNAM.

“Ciertamente esto golpea muy fuerte la credibilidad del proceso de asignación a la educación media superior, eso nos tiene muy preocupados porque en 22 años que tiene el concurso nunca habíamos tenido un error de esta magnitud”, dijo.

Reporte Indigo