¿Te gusta hablar o que te hablen cuando tienes sexo?

¡Sí, sí, sí, sí…! Interminables sí de Samantha Jones en la película “Sex and the City 2”, nuestra amante del sexo es lo que decía al hablar mientras tenía relaciones con un guapísimo chico.

No es la única película en donde hemos vistos que los personajes hablan mientras intimidan, pero ¿por qué lo hacen? Simple, muchos gustan de las palabras, obviamente no diciendo algo que no les provoque placer.

Los gustos son diferentes,  unos pueden disfrutar de palabras sucias, mientras otros citas de grandes artistas, frases inteligentes, posiciones, no sé, todo depende del gusto de ambos, pero simplemente no te detengas.

Hablar incrementa la satisfacción
Investigadores de la Universidad Estatal de Cleveland encontraron que hablar de sexo durante el sexo, puede incrementar la satisfacción con la relación.

A través de un cuestionario aplicado a un grupo de voluntarios de 29 años de edad en promedio, determinaron que aquellos que muestran menos recelos a hablar de tema sexuales (ya sea con sus amigos, con médicos y con su pareja), son más propensos a expresar comentarios durante las relaciones y ello se refleja en una mayor satisfacción.

No te límites
Una fiel defensora de “hablar sucio” es Dana Myers quien dio algunos consejos de qué hablar durante el sexo en entrevista con Marie Claire.

Myers dice: “No te límites”, puede ser tan sencillo como decir lo que quieres.

Por ejemplo, si te imaginas algo muy concreto con tu pareja. Solo debes probar a decirlo. Si lo deseas o se nota en tu actitud, la otra persona no tiene por qué sentirse obligada, ni molesta.

Ella aconseja que a veces lo más placentero, para ambos es saber que el otro está obteniendo exactamente lo que quiere. “Decir y mostrar tu satisfacción con palabras es excitante”.

No tienes por qué sobre actuar si no te divierte, pero tampoco calles por vergüenza lo que te gusta.

¿Cómo hacerlo?

Dana nos dice cómo hacerlo, según ella es una combinación de las palabras, de cómo se dicen y con qué actitud. “Usa tu voz tal como estás moviendo tu cuerpo, habla suavemente, mira al otro o cierra tus ojos si te sientes más cómodo”.

No conviene que te rías histérico mientras estas explicándole a tu amante lo que le vas a hacer, pero tampoco te límites con una risita divertida si es lo que sale natural en ese momento.

Si te parece demasiado para comenzar, simplemente dile algo al oído. El calor de tu aliento y un par de palabras sensuales encenderán la chispa. Y por qué no, llamarlo por su nombre jamás estará de más.

“Solo hay que decir lo que se siente. Si te gusta una postura, dilo”. Pero lo mejor, si te está gustando algo que está haciendo no te calles, háblalo y ambos sentirán mayor placer y conexión. Oír su voz también es estimulante, inténtalo, no sin llevar tu preservativo y lubricante. ¡Suerte!

(Con información de Silvia Olmedo y El confidencial)