La alarma sísmica sonará hoy para hacer un simulacro del gran sismo de 1985… pero al interior de los partidos el sismo está en el 10 escala de Richter. En el PRI ya no saben ni dónde esconderse ante la insistencia de las organizaciones civiles de modificar el esquema de la Fiscalía General de la República. En el PAN, el teclado de la computadora de Ricardo Anaya ya hasta perdió el color de las letras por estar escribiendo las justificaciones sobre su patrimonio. En el PRD ya no saben si es la alerta de sismo la que provocó la desbandada; o si más bien la alarma suena por la desbandada. Y en Morena la alerta sísmica sonó por la incertidumbre que dejó AMLO en su encuentro con banqueros de Estados Unidos. Ahora sí que, si usted forma parte de uno de estos partidos, cuando escuche la alarma sísmica, recuerde: No corro, no grito, no empujo… ¡aunque quiera salir corriendo!.

¿Qué otros más?

Ya el estado de Puebla anunció ayer que le quitó el registro a la compañía Cabify. Habrá que ver qué otras entidades le entran de la misma forma ahora que están saliendo más casos de irregularidades en el servicio tanto de ellos como de Uber. Y es que desde hace muchos meses que los taxistas regulares habían acusado que la falta de regulación terminaría en un incidente como el de Mara Castilla, asesinada en Puebla por un chofer de Cabify. Alguna autoridad más tendrá que tomas cartas en el asunto, la pregunta es ¿cuál será?

Las lluvias

No es una novedad que los fuertes aguaceros pueden provocar una desgracia en la Ciudad de México. Y quieran o no en los últimos días las lluvias han sido incesantes al grado de que anoche se activó la alerta amarilla por las precipitaciones en las delegaciones. Es momento de que las autoridades pongan de lleno cartas en el asunto para evitar las desgracias que suelen suceder con tanta agua. Están a tiempo.