Oaxaca.- No es la primera vez que se roban un niño recién nacido en el Hospital General “Doctor Aurelio Valdivieso”; ya se han robado varios bebés de personas de escasos recursos económicos que no pudieron exigir a las autoridades, la investigación de los hechos.

Un especial caso fue el de hace varios años cuando se llevaron el hijo recién nacido de una mujer indígena que acudió a ese centro hospitalario a atenderse del parto. Dio a luz a su bebé y de un momento a otro desapareció.

La madre pidió explicaciones sobre el paradero de su niño y para evadir responsabilidades los médicos le argumentaron que había muerto por una enfermedad contagiosa y para evitar que se propagara fue necesaria la incineración del cuerpecito. La parturienta creyó la versión y ya no presentó una denuncia legal.

Esas vejaciones las han sufrido muchas personas de diversas colonias de la ciudad capital y de poblaciones del estado de Oaxaca, que por no tener dinero acuden al tan conocido “hospital civil “, para atenderse en sus partos y/o de otras enfermedades.

El “hospital civil” que hasta el día de hoy había sido vulnerable en su seguridad. Deficiente seguridad en sus 6 accesos. En esas puertas en las que entraba cualquier persona sin identificación, con sólo una bata blanca como uno más de los cientos de enfermeras, médicos y personal de apoyo a la salud que prestan sus servicios.

Las enfermeras lo han confirmado; que los guardias de seguridad no se desempeñan con profesionalismo, porque se duermen en sus lugares asignados y en sus turnos respectivos. El reglamento interno del nosocomio no exigía que los trabajadores portaran sus gafetes oficiales en el pecho, para que pudieran desplazarse libremente por los departamentos médicos.

Hoy se llevaron otro infante y así seguirá siendo si las autoridades no implementan un eficiente dispositivo de seguridad en todos los accesos de las instalaciones, con personal altamente capacitado para el desempeño de sus servicios.

Y si tambien los médicos especialistas cumplen con sus responsabilidades en la atención de los pacientes; esto porque desde el día de ayer ya estaba dada de alta la madre del bebé perdido, pero simplemente no llegó el pediatra para que checara al recién nacido y el resultado fue cruelmente duro.

O acaso existe complicidad con médicos y enfermeras del “hospital civil”, o con algunos guardias de seguridad? Que por ganarse un dinero extra colaboran en el tráfico de personas y lastiman los sentimientos de los familiares de las víctimas. Indolentes ante el sufrimiento humano.