Es muy doloroso que México viva una vez más el drama de un sismo destructor como el que sacudió a la Ciudad de México, Morelos, Puebla y el Estado de México.

Doblemente trágico que suceda cuando aún están abiertas  las heridas del terremoto que devastó a Oaxaca y Chiapas.

Y que en una lamentable coincidencia, el terremoto de ayer se dé exactamente a 32 años del que sacudió el alma de todo México, aquella mañana del 19 de septiembre de 1985.

Por eso el sismo de ayer duele tanto. Evoca aquellos días del sexenio de Miguel de la Madrid en los que el Estado mexicano se pasmó frente a la descomunal tragedia.

Fueron los días en los que miles de mexicanos se volcaron a las calles como improvisados rescatistas dando al mundo una maravillosa lección de solidaridad.

El sismo se sintió con otros efectos y dejó otros damnificados que sacuden los escenarios políticos rumbo al 2018.

ENRIQUE PEÑA NIETO.- Al igual que en el sexenio de Miguel de la Madrid, Peña Nieto pasará por otra prueba de fuego.

Será una oportunidad de demostrar que se aprendieron las lecciones de 1985 y que el Estado mexicano es capaz de articular una reconstrucción eficaz en los siete estados más afectados.

Si se acierta a articular la estrategia, el presidente y su gobierno ganarán y mucho. Pero si de nuevo la sociedad civil rebasa al gobierno, la factura se pagará en 2018.

MIGUEL MANCERA.- Si existe un damnificado político mayor  es el jefe del gobierno de la Ciudad de México. Sus aspiraciones de ser el candidato presidencial de un frente opositor se colocan en suspenso.

Mal se vería Mancera si  renuncia para irse a buscar su camino hacia Los Pinos. Sería un acto de enorme insensibilidad.

La pregunta es si los tiempos políticos le darán al jefe de gobierno el espacio para articular una reconstrucción que le de un pasaporte a la candidatura presidencial.

EL PRESUPUESTO 2018: Cuando el Congreso se apresta a debatir el presupuesto federal 2018, viene el sacudimiento y las cifras se colapsan. Las prioridades serán otras.

Además del enorme esfuerzo de volver a trazar la ruta presupuestal frente a la enorme tragedia nacional, cuadrar cifras y tiempos será una tarea de titanes.

Vamos comenzando por aceptar que los partidos políticos renuncien a por lo menos el 50 por ciento de sus prerrogativas 2018, para dedicar esos fondos públicos a aliviar el dolor de tantos mexicanos.

Y que se definan los 10 mega proyectos incluidos hasta ahora en el presupuesto 2018 que pueden ser pospuestos, para que esos miles de millones se canalicen a la reconstrucción.

LA SACUDIDA DEL GABINETE.- Se esperaba que en los próximos días el presidente Enrique Peña Nieto anunciara un reacomodo de su equipo para abrir así los espacios políticos rumbo al 2018.

Y aquí solo hay una de dos opciones. O se congelan los cambios o se reconfigura un gobierno de cara a la reconstrucción, que al final será la herencia del éxito o del fracaso del cierre sexenal.

El sismo de ayer registró 7.1 grados en las calles. Pero en Los Pinos y en el Zócalo la sensación trepidatoria fue de 9.8.