Exigen ONGS renuncia de Peimbert por militarizar el Istmo

Organismos de la sociedad civil demandaron la renuncia inmediata del titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Arturo Peimbert Calvo, por exigir la presencia del Ejército Mexiano en las calles del Istmo de Tehuantepec, tras el sismo.

Aquí el texto:
Una semana después del sismo y las lluvias torrenciales que devastaron la región del Istmo de Tehuantepec, nos preocupa de sobremanera la postura emitida mediante el boletín 077 por parte la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) pidiendo al Gobierno del Estado la militarización de la zona.

Las organizaciones de la sociedad civil hemos sido testigos de la falta de capacidad y grave voluntad política del gobierno para atender las grandes necesidades de la gente que enfrenta los estragos que dejaron las lluvias y el sismo; frente a estas dramáticas circunstancias, se han multiplicado los esfuerzos de solidaridad ciudadana para suplir la ineficiencia gubernamental.

Es grave es incongruente que el titular de la defensoría “solicita al Gobierno del estado que de manera temporal solicite la colaboración del Ejército Mexicano para que mantenga una constante vigilancia” y con cumplan labores de seguridad pública.

Ello en el contexto en el que  Istmo de Tehuantepec es una de las zonas del país que despierta los intereses económicos más voraces de empresas trasnacionales y nacionales, situación favorecida por las políticas públicas federales y estatales de despojo cuya última manifestación es la estrategia de “Zonas Económicas Especiales”.

La organización y resistencia de los pueblos zapotecos, huaves y mixes en defensa de su territorio son las que hasta la fecha han impedido el control del territorio, han frenado los proyectos mineros, eólicos y otros proyectos extractivistas; dicha resistencia es la que también ha permitido evitar la militarización de la zona como mecanismo de control para la explotación territorial.

La postura expresada por la DDHPO es muestra de su servicio y complicidad con el Estado, es aberrante que el organismo autónomo cuya misión es velar por el respeto de los derechos humanos, sean quien aliente a la militarización,  pese a que a lo largo de décadas se ha documentado las graves consecuencias que arrastra la militarización,  lo que al parecer es ignorado por el titular de la Defensoría, dejando al desnudo su acuerdo con el Gobierno para maquillar que dicha militarización es en beneficio propio.

La Defensoría ha conocido las graves violaciones a Derechos Humanos y criminalización de la protesta que existen en contra del pueblo organizado en la región istmeña, por lo que no puede ignorar las graves implicaciones de la militarización del territorio.

Así mismo esta postura contraviene absolutamente las recomendaciones de diversos organismos internacionales de derechos humanos, como de organizaciones nacionales de no utilizar al ejército en labores de seguridad pública de civiles para lo que no están preparados.

Las organizaciones de Espacio Civil firmantes alertamos frente al alto riesgo que implica la militarización del territorio istmeño colocándolo en un estado de excepción de facto, reiteramos nuestra condena a la posición de la Defensoría y exigimos que el Congreso del Estado tome con seriedad dicha actuación e inicie procedimiento de destitución del titular por contravenir con esta acción el mandato de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.